Ir al contenido principal

Álvaro de Campos - (Estoy cansado, é claro)


Álvaro de Campos (por Almada Negreiros)



Álvaro de Campos - (Estou cansado, é claro)
{24-6-1935}


Estoy cansado, es claro,
porque, a cierta altura, la gente tiene que estar cansada.
De qué estoy cansado, no lo sé:
de nada me serviría saberlo,
pues el cansancio seguiría siendo el mismo.
La herida duele como duele
y no en función de la causa que la produjo.
Sí, estoy cansado
y un poco sonriente
de que el cansancio sea sólo esto:
Una voluntad de sueño en el cuerpo,
un deseo de no pensar en el alma,
y sobre todo esto, una tranquilidad lúcida
del entendimiento retrospectivo...

¿Y la única lujuria de no tener ya esperanzas?

Soy inteligente, he ahí el asunto.

He visto mucho y entendido mucho lo que he visto,
y existe un cierto placer incluso en el cansancio que nos da esto,
pues, en últimas, la cabeza siempre sirve para alguna cosa.


Estou cansado, é claro,  / Porque, a certa altura, a gente tem que estar cansado.  / De que estou cansado, não sei:  / De nada me serviria sabê-lo,  / Pois o cansaço fica na mesma.  / A ferida dói como dói  / E não em função da causa que a produziu.  / Sim, estou cansado,  / E um pouco sorridente  / De o cansaço ser só isto —  / Uma vontade de sono no corpo,  / Um desejo de não pensar na alma,  / E por cima de tudo uma tranquilidade lúcida  / Do entendimento retrospectivo...  // E a luxúria única de não ter já esperanças?  // Sou inteligente; eis tudo.  // Tenho visto muito e entendido muito o que tenho visto,   / E há um certo prazer até no cansaço que isto nos dá,  / Que afinal a cabeça sempre serve para qualquer coisa.

24 - 6 - 1935

Tomado de: Pessoa, Fernando. Álvaro de Campos - Poesia , Assírio & Alvim, ed. Teresa Rita Lopes, 2002


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Hora absurda - Fernando Pessoa

El poema "Hora absurda", compuesto durante la que muchos llaman la "fase militante" del modernismo portugués, el 4 de julio de 1913, y publicado por primera vez en el primer número de la revista Exílio (Revista mensal. Artes, letras e sciencias), en abril de 1916 —época intermedia entre Orpheu (1915) y Portugal Futurista (1917)— se encuentra, en la producción ortónima de Pessoa, como equidistante de la reiteración casi opresiva de imágenes que exhibe el poema "Paulares / Impresiones del crepúsculo" (Pauis / Impressões do crepûsculo) —poema fundacional del "paulismo"— y del "interseccionismo" ya desarrollado y consciente del poema "Lluvia oblicua" (Chuva oblíqua). 



Hora absurda
Tu silencio es una nave con todas las velas pandas... Blandas, las brisas juegan en los banderines, tu sonrisa... Y tu sonrisa en tu silencio es las escaleras y los peldaños con que más alto me finjo y al pie de cualquier paraíso...
Mi corazón es un ánfora qu…

Clarice Lispector: "Fernando Pessoa ayudándome"

El 9 de diciembre de 1977, murió, en Río de Janeiro, Chaya Pinkhasovna Lispector, Clarice, la notable escritora brasileña de origen ucraniano, autora de algunas de las mejores páginas de la literatura en lengua portuguesa del siglo XX. Con ocasión de los aniversarios de su nacimiento y de su muerte, recuerdo esta columna suya en la que refería una cita de Fernando Pessoa que bien vale agradecer (como hace ella) y a la que agrego su contexto en la escritura pessoana.

Fernando Pessoa ayudándome

Noto algo extremadamente desagradable. Estas cosas que ando escribiendo aquí no son, creo, propiamente crónicas, pero ahora entiendo a nuestros mejores cronistas. Dado que ellos firman, no consiguen escapar a revelarse. Hasta cierto punto, nosotros los conocemos íntimamente. Y, en lo que a mí respecta, esto me desagrada. En la literatura de libros permanezco anónima y discreta. En esta columna estoy de algún modo dándome a conocer. ¿Pierdo mi intimidad secreta? ¿Pero, qué hacer? Es mía. Me parece q…

Aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos... "Fijar un estado de alma"

En el aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos, este apunte suyo, parte de un proyecto de prefacio para el "Cancioneiro" –uno o dos volúmenes de poemas ortónimos que planeó publicar en múltiples ocasiones Fernando Pessoa–.




    Fijar un estado de alma, aunque no lo sea, en versos que lo traduzcan impersonalmente; describir las emociones que no se sintieron con la propia conmoción con que se sintieron: es este el privilegio de quienes son poetas porque, si no lo fueran, nadie les creería.
    Hay poetas que hacen esto conscientemente, como Fernando Pessoa. Hay poetas que hacen esto inconscientemente, como Fernando Pessoa.     Soy demasiado amigo de Fernando Pessoa para hablar bien de él sin sentirme mal: la verdad es una de las peores hipocresías a las que nos obliga la amistad.     Si el lector encuentra injustas las palabras que precedieron a estas, suponga que escribí las que juzga justas. Lo que esté bien estará bien sin ninguno de nosotros.     Por lo demás, el único…