viernes, marzo 08, 2019

En el 'Día Triunfal', la oda del mismo nombre, de Álvaro de Campos

El 8 de marzo de 1914 fue llamado por Pessoa, el Día Triunfal de su vida. Día en el que, a medio camino entre la realidad comprobable en los poemas materializados y la realidad de la metáfora de su relato vívido en la famosa carta a Adolfo Casais-Monteiro sobre la génesis de los heterónimos, del 13 de enero de 1935, habría Pessoa compuesto treinta y tantos poemas de O Guardador de Rebanhos, de Alberto Caeiro, los seis poemas ortónimos que conforman el ciclo Chuva oblíqua y la Oda Triunfal de Álvaro de Campos, que recuerdo hoy aquí.




ODA TRIUNFAL [6-1914]

Bajo la dolorosa luz de las lámparas eléctricas de la fábrica
tengo fiebre y escribo.
Escribo rechinando los dientes, fiera ante la belleza de esto,
ante la belleza de esto totalmente desconocida para los antiguos.

¡Oh ruedas, oh engranajes, r-r-r-r-r-r-r21 eterno!
¡Fuerte espasmo contenido de los maquinismos en furia!
¡En furia dentro y fuera de mí,
a través de todos mis nervios disecados,
y a través de todas las papilas de todo con lo que yo siento!
¡Tengo los labios secos, oh grandes ruidos modernos,
de oíros demasiadamente cerca,
y me arde la cabeza de quereros cantar con un exceso
de expresión de todas mis sensaciones,
con un exceso contemporáneo de vosotras, oh máquinas!

Febril y mirando los motores como a una naturaleza tropical
–grandes trópicos humanos de hierro y fuego y fuerza–,
canto, y canto el presente y también el pasado y el futuro,
y hay Platón y Virgilio dentro de las máquinas y de las luces eléctricas
sólo porque hubo un pasado y fueron humanos Virgilio y Platón,
y pedazos de Alejandro Magno tal vez del siglo cincuenta,
átomos que habrán de tener fiebre en el cerebro del Esquilo del siglo cien,
andan en estas correas de transmisión y en estos émbolos y en estas volantes,
rugiendo, rasgando, murmurando, atronando, ferreando22,
haciéndome un exceso de caricias en el cuerpo con una sola caricia en el alma.
¡Ah, poder expresarme entero como un motor se expresa!
¡Ser completo como una máquina!
¡Poder ir por la vida triunfante como un automóvil último modelo!
¡Poder, al menos, contagiarme físicamente de todo esto,
rasgarme entero, abrirme completamente, hacerme poroso
para todos los perfumes de aceites y calores y carbones
de esta flora estupenda, negra, artificial e insaciable!

¡Fraternidad con todas las dinámicas!
Promiscua furia de ser parte-agente
del rodar férreo y cosmopolita
de los esforzados trenes,
de la faena transportadora-de-cargas23 de los navíos,
del giro lúbrico y lento de los guindastes,
del tumulto disciplinado de las fábricas,
y del casi-silencio murmurante y monótono de las correas de transmisión!

¡Horas europeas, productoras, cercadas
entre maquinismos y quehaceres útiles!
¡Grandes ciudades detenidas en los cafés,
en los cafés –oasis de inutilidades ruidosas–
donde se cristalizan y se precipitan
los rumores y los gestos de lo útil
y las ruedas, y las ruedas-dentadas y las chumaceras de lo progresivo!
Nueva Minerva sin-alma de los muelles y de las estaciones!
¡Nuevos entusiasmos a la altura del Momento!
¡Quillas de chapas de hierro sonriendo inclinadas junto a las dársenas,
o erguidas, en seco, en los planos inclinados de los puertos!
¡Actividad internacnional, transatlántica, Canadian-Pacific!
¡Luces y febriles pérdidas de tiempo en los bares, en los hoteles,
En los Longchamps y en los Derbies y en los Ascots,
y Piccaddillies y Avenues d L'Opéra que penetran
hacia adentro de mi alma!

¡Hé-lá las calles, hé-lá las plazas, hé-lá-hô la locura!
¡Todo lo que pasa, todo lo que se detiene ante las vitrinas!
¡Comerciantes; diversos; escrocs exageradamente bien vestidos;
Miembros evidentes de clubes aristocráticos;
escuálidas figuras dudosas; padres de familia vagamente felices
y paternales hasta en la cadenilla de oro que cruza el chaleco
de un bolsillo a otro!
¡Todo lo que pasa, todo lo que pasa y nunca pasa!
¡Presencia exageradamente acentuada de las cocottes
Banalidad interesante (¿y quién sabe qué por dentro?)
de las burguesitas, madre e hija generalmente,
que van por la calle con un fin cualquiera;
la gracia femenil y falsa de los pederastas que pasan, lentos;
y de toda la gente simplemente elegante que pasea y se muestra
y que en últimas tienen alma allá dentro!

(¡Ah, cómo desearía yo ser el souteneur de todo esto!)

¡La maravillosa belleza de las corrupciones políticas,
deliciosos escándalos financieros y diplomáticos,
agresiones políticas en las calles,
y, de vez en cuando, el cometa de un regicidio
que ilumina de Prodigio y Fanfarria los cielos
usuales y lúcidos de la Civilización cotidiana!

¡Noticias desmentidas en los periódicos,
artículos políticos insinceramente sinceros,
Noticias passez-à-la-caisse, grandes crímenes
–dos columnas de ellos pasando a la siguiente página–!
¡El fresco aroma a tinta litográfica!
¡Los carteles puestos hace poco, mojados!
¡Viens-de-paraître amarillos con una cinta blanca!
¡Cómo os amo a todos, a todos, a todos,
como os amo de todas las maneras,
con los ojos y con los oídos y con el olfato
y con el tactos (¡lo que palparos representa para mí!)
y con la inteligencia como una antena que hacéis vibrar!
¡Ah, cuán encelados están todos mis sentidos por vosotros!

¡Abonos, trilladoras a vapor, progresos de la agricultura!
¡Química agrícola, y el comercio, casi una ciencia!
¡Oh muestrarios de los vendedores-viajantes,
de los vendedores-viajantes, caballeros-andantes de la Industria,
prolongaciones humanas de las fábricas y de los calmos escritorios!

¡Oh mercancías en las vitrinas! ¡Oh maniquíes! ¡Oh últimos figurines!
¡Oh artículos inútiles que toda la gente quiere comprar!
¡Hola, grandes almacenes con variadas secciones!
¡Hola, anuncios eléctricos que vienen y están y desaparecen!
¡Hola a todo con lo que hoy se construye, con lo que hoy se es diferente de ayer!
¡Eh, cemento armado, concreto, nuevos procesos!
¡Progresos de los armamentos gloriosamente mortíferos!
¡Blindajes, cañones, ametralladoras, submarinos, aeroplanos!

Os amo a todos, a todo, como una fiera.
Os amo carnívoramente.
Pervertidamente y enroscando mi vista
en vosotros, oh grandes cosas, banales, útiles, inútiles,
oh, cosas, modernas todas,
¡oh contemporáneas mías, forma actual y próxima
del sistema inmediato del universo!
¡Nueva Revelación metálica y dinámica de Dios!

¡Oh fábricas, oh laboratorios, oh music-halls, oh Luna-Parks,
oh acorazados, oh puentes, oh exclusas fluctuantes
–en mi mente turbulenta y encandecida–
os poseo como a una mujer bella,
completamente os poseo como a una mujer bella que no se ama
y que resulta interesantísima en el encuentro casual.

¡Eh-lá-hô fachadas de los grandes almacenes!
¡Eh-lá-hô elevadores de los grandes edificios!
¡Eh-lá-hô recomposiciones ministeriales!
¡Parlamentos, políticas, ponentes de presupuestos,
presupuestos falsificados!
(Un presupuesto es tan natural como un árbol
y un parlamento tan bello como una mariposa).

Eh-lá el interés por todo en la vida,
porque todo es la vida, desde los brillantes en los mostradores
hasta la noche, puente misterioso entre los astros,
y el mar antiguo y solemne lavando las costas
y siendo misericordiosamente el mismo
que era cuando Platón era realmente Platón
en su presencia real y en su carne con el alma dentro,
y hablaba con Aristóteles, que no habría de ser discípulo suyo.

Yo podría morir triturado por un motor
con el sentimiento de deliciosa entrega de una mujer poseída.
¡Arrojadme dentro de la fragua!
¡Metedme debajo de los trenes!
¡Golpeadme a bordo de navíos!
¡Masoquismo a través de maquinismos!
¡Sadismo de no sé qué moderno y yo y barullo!

¡Up-lá jockey que ganaste el Derby,
morder entre dientes tu cap bicolor!

(¡Ser tan alto que no pudiese entrar por ninguna puerta!
¡Ah, mirar es en mí una perversión sexual!)

¡Eh-lá, eh-lá, eh-lá, catedrales!
¡Dejad que me parta la cabeza contra vuestras aristas,
y ser recogido de la calle lleno de sangre
sin que nadie sepa quién soy!

¡Oh tanvías, funiculares, trenes metropolitanos,
rozaos contra mí hasta el espasmo!
¡Hilla! ¡Hilla! ¡Hilla-hô!
¡Reíd de mí a carcajadas en plena cara,
oh automóviles atestados de juerguistas y de putas,
oh multitudes cotidianas ni alegres ni tristes de las calles,
río multicolor y anónimo donde puedo yo bañarme como querría!
¡Ah, qué vidas complejas, cuánto de todo esto entre las casas!
¡Ah, saberles la vida a todos, las dificultades de dinero,
los disputas domésticas, los libertinajes insospechados,
los pensamientos que cada uno tiene, a solas consigo, en su cuarto,
y los gestos que hace cuando nadie puede ver!
¡No saber todo esto es ignorarlo todo, oh rabia,
oh rabia que como una fiebre y una excitación y un hambre
pone mi rostro demacrado y, a veces, agita mis manos
en absurdas crispaciones en el pleno centro de las turbas
en las calles saturadas de tropezones!

¡Ah, y la gente ordinaria y sucia, que parece siempre la misma,
que emplea palabrotas como palabras usuales,
cuyos hijos roban en las puertas de las tiendas misceláneas
y cuyas hijas de ocho años –¡yo encuentro bello esto y lo amo!–
masturban hombres de aspecto decente en los vanos de la escalera!
¡La gentuza que anda por los andamios y va hacia su casa
por callejuelas casi irreales de estrechez y podredumbre.
Maravillosa gente humana que vive como los perros
que está por debajo de todos los sistemas morales,
para quienes ninguna religión fue hecha,
ningún arte se ha creado,
ninguna política destinada a ellos!
¡Cómo os amo a todos, porque sois así,
ni siquiera inmorales por ser tan bajos, ni buenos ni malos,
inalcanzables para todos los progresos,
fauna maravillosa del fondo del mar de la vida!

(En la noria del solar de mi casa
el burro da vueltas, da vueltas,
y el misterio del mundo es del tamaño de esto.
Limpia tu sudor con el brazo, trabajador descontento.
La luz del sol apaga el silencio de las esferas
y todos habremos de morir,
oh pinares sombríos al crepúsculo,
pinares donde mi infancia era otra cosa
distinta a lo que yo soy hoy...)

Pero, ¡ah, otra vez la constante rabia mecánica!
¡Otra vez la obsesión en movimiento de los autobuses.
Y otra vez la furia de estar yendo al mismo tiempo dentro de todos los trenes
de todas partes del mundo,
de estar diciendo adiós a bordo de todos los navíos
que a esta hora elevan el ancla o se apartan de los puertos.
Oh hierro, oh acero, oh aluminio, o placas de hierro ondulado!
¡Oh muelles, oh puertos, oh trenes, oh guindastes, oh remolcadores!

¡Eh-lá grandes desastres de trenes!
¡Eh-lá derrumbamientos de galerías de minas!
¡Eh-lá deliciosos naufragios de los grandes transatlánticos!
¡Eh-lá-hô revoluciones aquí, allá y acullá,
alteraciones de constituciones, guerras, tratados, invasiones,
ruido, injusticias, violencias, y tal vez en breve el fin,
la gran invasión de los bárbaros amarillos en Europa,
y otro Sol en el nuevo Horizonte!

¿Qué importa todo esto?, ¿qué le importa todo esto
al fúlgido y encarnado ruido contemporáneo,
al ruido cruel y delicioso de la civilización de hoy?
Todo eso lo apaga todo, salvo el Momento,
el Momento de tronco desnudo y caliente como una hoguera,
el Momento estridentemente ruidoso y mecánico,
el Momento dinámico, el pasar de todas las bacantes
de hierro y de bronce y de borrachera de los metales.

¡Ea trenes, ea puentes, ea hoteles a la hora de comer,
ea aparatos de todas las especies, férreos, brutos, mínimos,
instrumentos de precisión, aparatos para triturar, para cavar,
ingenios brocas, máquinas rotativas!

¡Ea! ¡Ea! ¡Ea!
¡Ea electricidad, nervios dolientes de la Materia!
¡Ea telegrafía-sin-hilos, simpatía metálica de lo Inconsciente!
¡Ea túneles, ea canales, Panamá, Kiel, Suez!
¡Ea todo lo pasado dentro del presente!
¡Ea todo lo futuro ya dentro de nosotros! ¡Ea!
¡Ea! ¡Ea! ¡Ea!
¡Frutos de hierro y útil del árbol-fábrica cosmopolita!
¡Ea! ¡Ea! ¡Ea! ¡Ea-hô-ô-ô!
Ni sé que existo hacia adentro. Giro, rodeo, me ingenio.
Me enganchan en todos los trenes.
Me izan en todos los muelles.
Giro dentro de las hélices de todos los navíos.
¡Ea! ¡Ea-hô! ¡Ea!
¡Ea! ¡Soy el calor mecánico y la electricidad!
¡Ea! ¡Y los rails y los cuartos de máquinas y la Europa!
¡Ea y hurra por mí-todo y por todo, máquinas trabajando, ea!

¡Trepar con todo por encima de todo! ¡Hup-lá!

¡Hup-lá, hup-lá, hup-lá-hô, hup-lá!
¡He-lá! ¡He-hô! ¡H-o-o-o-o!
¡ Z-z-z-z-z-z-z-z-z-z-z-z!

¡Ah, no ser yo toda la gente y todos los sitios!


Fernando Pessoa (Álvaro de Campos)
Traducción de Carlos Ciro






En la publicación inicial de esta oda, figura esta indicación de fecha, aunque, si atendemos al relato del día triunfal, su fecha de composición habría sido el 8 de marzo de 1914.

«Londres, 1914 - Junio.»
Álvaro de Campos
«De un libro llamado Arco de Triunfo, por publicar.»

En carta dirigida a Pessoa, el 20 de junio de 1914, Mário de Sá Carneiro (a quien Pessoa pensó en dedicar esta oda en 1917), le dice: «No sé cómo expresarle verdaderamente mi entusiasmo por la oda de Álvaro de Campos que recibí ayer. Es algo enorme, genial, de lo más grande entre su obra (…)»; y agrega «usted acaba de escribir la obra-prima del Futurismo»






El original portugués dice:



ODE TRIUNFAL // À dolorosa luz das grandes lâmpadas eléctricas da fábrica / Tenho febre e escrevo. / Escrevo rangendo os dentes, fera para a beleza disto, / Para a beleza disto totalmente desconhecida dos antigos. // Ó rodas, ó engrenagens, r-r-r-r-r-r-r eterno! / Forte espasmo retido dos maquinismos em fúria! / Em fúria fora e dentro de mim, / Por todos os meus nervos dissecados fora, / Por todas as papilas fora de tudo com que eu sinto! / Tenho os lábios secos, ó grandes ruídos modernos, / De vos ouvir demasiadamente de perto, / E arde-me a cabeça de vos querer cantar com um excesso / De expressão de todas as minhas sensações, / Com um excesso contemporâneo de vós, ó máquinas! // Em febre e olhando os motores como a uma Natureza tropical — / Grandes trópicos humanos de ferro e fogo e força — / Canto, e canto o presente, e também o passado e o futuro, / Porque o presente é todo o passado e todo o futuro / E há Platão e Virgílio dentro das máquinas e das luzes eléctricas / Só porque houve outrora e foram humanos Virgílio e Platão, / E pedaços do Alexandre Magno do século talvez cinquenta, / Átomos que hão-de ir ter febre para o cérebro do Ésquilo do século cem, / Andam por estas correias de transmissão e por estes êmbolos e por estes volantes, / Rugindo, rangendo, ciciando, estrugindo, ferreando, / Fazendo-me um excesso de carícias ao corpo numa só carícia à alma. / Ah, poder exprimir-me todo como um motor se exprime! / Ser completo como uma máquina! / Poder ir na vida triunfante como um automóvel último-modelo! / Poder ao menos penetrar-me fisicamente de tudo isto, / Rasgar-me todo, abrir-me completamente, tornar-me passento / A todos os perfumes de óleos e calores e carvões / Desta flora estupenda, negra, artificial e insaciável! // Fraternidade com todas as dinâmicas! / Promíscua fúria de ser parte-agente / Do rodar férreo e cosmopolita / Dos comboios estrénuos, / Da faina transportadora-de-cargas dos navios, / Do giro lúbrico e lento dos guindastes, / Do tumulto disciplinado das fábricas, / E do quase-silêncio ciciante e monótono das correias de transmissão! // Horas europeias, produtoras, entaladas / Entre maquinismos e afazeres úteis! / Grandes cidades paradas nos cafés, / Nos cafés — oásis de inutilidades ruidosas / Onde se cristalizam e se precipitam / Os rumores e os gestos do útil / E as rodas, e as rodas-dentadas e as chumaceiras do Progressivo! / Nova Minerva sem-alma dos cais e das gares! / Novos entusiasmos de estatura do Momento! / Quilhas de chapas de ferro sorrindo encostadas às docas, / Ou a seco, erguidas, nos planos-inclinados dos portos! / Actividade internacional, transatlântica, Canadian-Pacific! / Luzes e febris perdas de tempo nos bares, nos hotéis, / Nos Longchamps e nos Derbies e nos Ascots, / E Piccadillies e Avenues de L'Opéra que entram / Pela minh'alma dentro! / Hé-lá as ruas, hé-lá as praças, hé-lá-hô la foule! / Tudo o que passa, tudo o que pára às montras! / Comerciantes; vários; escrocs exageradamente bem-vestidos; / Membros evidentes de clubes aristocráticos; / Esquálidas figuras dúbias; chefes de família vagamente felizes / E paternais até na corrente de oiro que atravessa o colete / De algibeira a algibeira! / Tudo o que passa, tudo o que passa e nunca passa! / Presença demasiadamente acentuada das cocottes / Banalidade interessante (e quem sabe o quê por dentro?) / Das burguesinhas, mãe e filha geralmente, / Que andam na rua com um fim qualquer; / A graça feminil e falsa dos pederastas que passam, lentos; / E toda a gente simplesmente elegante que passeia e se mostra / E afinal tem alma lá dentro! // (Ah, como eu desejaria ser o souteneur disto tudo!) // A maravilhosa beleza das corrupções políticas, / Deliciosos escândalos financeiros e diplomáticos, / Agressões políticas nas ruas, / E de vez em quando o cometa dum regicídio / Que ilumina de Prodígio e Fanfarra os céus / Usuais e lúcidos da Civilização quotidiana! // Notícias desmentidas dos jornais, / Artigos políticos insinceramente sinceros, / Notícias passez à-la-caisse, grandes crimes — / Duas colunas deles passando para a segunda página! / O cheiro fresco a tinta de tipografia! / Os cartazes postos há pouco, molhados! / Viens-de-paraître amarelos com uma cinta branca! / Como eu vos amo a todos, a todos, a todos, / Como eu vos amo de todas as maneiras, / Com os olhos e com os ouvidos e com o olfacto / E com o tacto (o que palpar-vos representa para mim!) / E com a inteligência como uma antena que fazeis vibrar! / Ah, como todos os meus sentidos têm cio de vós! // Adubos, debulhadoras a vapor, progressos da agricultura! / Química agrícola, e o comércio quase uma ciência! / Ó mostruários dos caixeiros-viajantes, / Dos caixeiros-viajantes, cavaleiros-andantes da Indústria, / Prolongamentos humanos das fábricas e dos calmos escritórios! // Ó fazendas nas montras! Ó manequins! Ó últimos figurinos! / Ó artigos inúteis que toda a gente quer comprar! / Olá grandes armazéns com várias secções! / Olá anúncios eléctricos que vêm e estão e desaparecem! / Olá tudo com que hoje se constrói, com que hoje se é diferente de ontem! / Eh, cimento armado, beton de cimento, novos processos! / Progressos dos armamentos gloriosamente mortíferos! / Couraças, canhões, metralhadoras, submarinos, aeroplanos! // Amo-vos a todos, a tudo, como uma fera. / Amo-vos carnivoramente. / Pervertidamente e enroscando a minha vista / Em vós, ó coisas grandes, banais, úteis, inúteis, / Ó coisas todas modernas, / Ó minhas contemporâneas, forma actual e próxima / Do sistema imediato do Universo! / Nova Revelação metálica e dinâmica de Deus! // Ó fábricas, ó laboratórios, ó music-halls, ó Luna-Parks, / Ó couraçados, ó pontes, ó docas flutuantes — / Na minha mente turbulenta e encandescida / Possuo-vos como a uma mulher bela, / Completamente vos possuo como a uma mulher bela que não se ama, / Que se encontra casualmente e se acha interessantíssima. // Eh-lá-hô fachadas das grandes lojas! / Eh-lá-hô elevadores dos grandes edifícios! / Eh-lá-hô recomposições ministeriais! / Parlamentos, políticas, relatores de orçamentos, / Orçamentos falsificados! / (Um orçamento é tão natural como uma árvore / E um parlamento tão belo como uma borboleta). // Eh-lá o interesse por tudo na vida, / Porque tudo é a vida, desde os brilhantes nas montras / Até à noite ponte misteriosa entre os astros / E o mar antigo e solene, lavando as costas / E sendo misericordiosamente o mesmo / Que era quando Platão era realmente Platão / Na sua presença real e na sua carne com a alma dentro, / E falava com Aristóteles, que havia de não ser discípulo dele. // Eu podia morrer triturado por um motor / Com o sentimento de deliciosa entrega duma mulher possuída. / Atirem-me para dentro das fornalhas! / Metam-me debaixo dos comboios! / Espanquem-me a bordo de navios! / Masoquismo através de maquinismos! / Sadismo de não sei quê moderno e eu e barulho! // Up-lá hô jockey que ganhaste o Derby, / Morder entre dentes o teu cap de duas cores! // (Ser tão alto que não pudesse entrar por nenhuma porta! / Ah, olhar é em mim uma perversão sexual!) // Eh-lá, eh-lá, eh-lá, catedrais! / Deixai-me partir a cabeça de encontro às vossas esquinas. / E ser levado da rua cheio de sangue / Sem ninguém saber quem eu sou! // Ó tramways, funiculares, metropolitanos, / Roçai-vos por mim até ao espasmo! / Hilla! hilla! hilla-hô! / Dai-me gargalhadas em plena cara, / Ó automóveis apinhados de pândegos e de putas, / Ó multidões quotidianas nem alegres nem tristes das ruas, / Rio multicolor anónimo e onde eu me posso banhar como quereria! / Ah, que vidas complexas, que coisas lá pelas casas de tudo isto! / Ah, saber-lhes as vidas a todos, as dificuldades de dinheiro, / As dissensões domésticas, os deboches que não se suspeitam, / Os pensamentos que cada um tem a sós consigo no seu quarto / E os gestos que faz quando ninguém pode ver! / Não saber tudo isto é ignorar tudo, ó raiva, / Ó raiva que como uma febre e um cio e uma fome / Me põe a magro o rosto e me agita às vezes as mãos / Em crispações absurdas em pleno meio das turbas / Nas ruas cheias de encontrões! // Ah, e a gente ordinária e suja, que parece sempre a mesma, / Que emprega palavrões como palavras usuais, / Cujos filhos roubam às portas das mercearias / E cujas filhas aos oito anos — e eu acho isto belo e amo-o! — / Masturbam homens de aspecto decente nos vãos de escada. / A gentalha que anda pelos andaimes e que vai para casa / Por vielas quase irreais de estreiteza e podridão. / Maravilhosamente gente humana que vive como os cães / Que está abaixo de todos os sistemas morais, / Para quem nenhuma religião foi feita, / Nenhuma arte criada, / Nenhuma política destinada para eles! / Como eu vos amo a todos, porque sois assim, / Nem imorais de tão baixos que sois, nem bons nem maus, / Inatingíveis por todos os progressos, / Fauna maravilhosa do fundo do mar da vida! // (Na nora do quintal da minha casa / O burro anda à roda, anda à roda, / E o mistério do mundo é do tamanho disto. / Limpa o suor com o braço, trabalhador descontente. / A luz do sol abafa o silêncio das esferas / E havemos todos de morrer, / Ó pinheirais sombrios ao crepúsculo, / Pinheirais onde a minha infância era outra coisa / Do que eu sou hoje...) // Mas, ah outra vez a raiva mecânica constante! / Outra vez a obsessão movimentada dos ómnibus. / E outra vez a fúria de estar indo ao mesmo tempo dentro de todos os comboios / De todas as partes do mundo, / De estar dizendo adeus de bordo de todos os navios, / Que a estas horas estão levantando ferro ou afastando-se das docas. / Ó ferro, ó aço, ó alumínio, ó chapas de ferro ondulado! / Ó cais, ó portos, ó comboios, ó guindastes, ó rebocadores! // Eh-lá grandes desastres de comboios! / Eh-lá desabamentos de galerias de minas! / Eh-lá naufrágios deliciosos dos grandes transatlânticos! / Eh-lá-hô revoluções aqui, ali, acolá, / Alterações de constituições, guerras, tratados, invasões, / Ruído, injustiças, violências, e talvez para breve o fim, / A grande invasão dos bárbaros amarelos pela Europa, / E outro Sol no novo Horizonte! // Que importa tudo isto, mas que importa tudo isto / Ao fúlgido e rubro ruído contemporâneo, / Ao ruído cruel e delicioso da civilização de hoje? / Tudo isso apaga tudo, salvo o Momento, / O Momento de tronco nu e quente como um fogueiro, / O Momento estridentemente ruidoso e mecânico, / O Momento dinâmico passagem de todas as bacantes / Do ferro e do bronze e da bebedeira dos metais. // Eia comboios, eia pontes, eia hotéis à hora do jantar, / Eia aparelhos de todas as espécies, férreos, brutos, mínimos, / Instrumentos de precisão, aparelhos de triturar, de cavar, / Engenhos brocas, máquinas rotativas! // Eia! eia! eia! / Eia electricidade, nervos doentes da Matéria! / Eia telegrafia-sem-fios, simpatia metálica do Inconsciente! / Eia túneis, eia canais, Panamá, Kiel, Suez! / Eia todo o passado dentro do presente! / Eia todo o futuro já dentro de nós! eia! / Eia! eia! eia! / Frutos de ferro e útil da árvore-fábrica cosmopolita! / Eia! eia! eia! eia-hô-ô-ô! / Nem sei que existo para dentro. Giro, rodeio, engenho-me. / Engatam-me em todos os comboios. / Içam-me em todos os cais. / Giro dentro das hélices de todos os navios. / Eia! eia-hô! eia! / Eia! sou o calor mecânico e a electricidade! / Eia! e os rails e as casas de máquinas e a Europa! / Eia e hurrah por mim-tudo e tudo, máquinas a trabalhar, eia! // Galgar com tudo por cima de tudo! Hup-lá! // Hup-lá, hup-lá, hup-lá-hô, hup-lá! / Hé-la! He-hô! H-o-o-o-o! / Z-z-z-z-z-z-z-z-z-z-z-z! // Ah não ser eu toda a gente e toda a parte! // «Londres, 1914 — Junho.» / Álvaro de Campos / «Dum livro chamado Arco do Triunfo, a publicar.»

martes, diciembre 11, 2018

Clarice Lispector: "Fernando Pessoa ayudándome"


El 9 de diciembre de 1977, murió, en Río de Janeiro, Chaya Pinkhasovna Lispector, Clarice, la notable escritora brasileña de origen ucraniano, autora de algunas de las mejores páginas de la literatura en lengua portuguesa del siglo XX. Con ocasión de los aniversarios de su nacimiento y de su muerte, recuerdo esta columna suya en la que refería una cita de Fernando Pessoa que bien vale agradecer (como hace ella) y a la que agrego su contexto en la escritura pessoana.


Fernando Pessoa ayudándome 


Noto algo extremadamente desagradable. Estas cosas que ando escribiendo aquí no son, creo, propiamente crónicas, pero ahora entiendo a nuestros mejores cronistas. Dado que ellos firman, no consiguen escapar a revelarse. Hasta cierto punto, nosotros los conocemos íntimamente. Y, en lo que a mí respecta, esto me desagrada. En la literatura de libros permanezco anónima y discreta. En esta columna estoy de algún modo dándome a conocer. ¿Pierdo mi intimidad secreta? ¿Pero, qué hacer? Es mía. Me parece que si escribiera sobre el problema de la superproducción de café en Brasil igual terminaría siendo personal. ¿Seré popular dentro de poco? Eso me asusta. Veré qué puedo hacer, si es que puedo. Lo que me consuela es la frase de Fernando Pessoa –que leí citada–: “Hablar es el modo más simple de volvernos desconocidos”.
Clarice Lispector  
(Crónica publicada el 21 de septiembre de 1968 en O Jornal do Brasil)
Traducción de Carlos Ciro

Original:
Fernando Pessoa me ajudando

Noto uma coisa extremamente desagradável. Estas coisas que ando escrevendo aqui não são, creio, propriamente crônicas, mas agora entendo os nossos melhores cronistas. Porque eles assinam, não conseguem escapar de se revelar. Até certo ponto nós os conhecemos intimamente. E quanto a mim, isto me desagrada. Na literatura de livros permaneço anônima e discreta. Nesta coluna estou de algum modo me dando a conhecer. Perco minha intimidade secreta? Mas que fazer? É que escrevo ao correr da máquina e, quando vejo, revelei certa parte minha. Acho que se escrever sobre o problema da superprodução do café no Brasil terminarei sendo pessoal. Daqui em breve serei popular? Isso me assusta. Vou ver o que posso fazer, se é que posso. O que me consola é a frase de Fernando Pessoa, que li citada: “Falar é o modo mais simples de nos tornarmos desconhecidos.”



La cita de Fernando Pessoa a la que alude Clarice Lispector es la frase inicial de un apunte sobre estética y literatura titulado “Balanza de Minerva”, publicado en edición de Georg Rudolf Lind y Jacinto do Prado Coelho (En: Pessoa, Fernando. Páginas de Estética e de Teoria Literárias. Lisboa, Ática, 1966), y dice así:


BALANZA DE MINERVA 

   Hablar es el modo más simple de volvernos desconocidos. Y ese modo inmoral e hipócrita de hablar al que se llama escribir, nos oculta más completamente de los otros y de aquella especie de otros a los que nuestra inconsciencia llama nosotros mismos. Por eso, si escribir, en el sentido de escribir para decir cualquier cosa, es un acto que tiene un sesgo de mentira y de vicio, criticar las cosas escritas no deja de tener su correspondiente aspecto de curiosidad mórbida o de futilidad perversa. Y, cuando la crítica también es escrita, se refina hasta hacerse repugnante su inmoralidad esencial. Se adhiere a ella la enfermedad de lo criticado –el hecho de existir por escrito–.

     Propiamente hablando, el único crítico de arte o de letras debe ser el psiquiatra; porque, a pesar de que los psiquiatras sean tan ignorantes y ajenos a los asuntos como son todos los demás hombres a aquello que ellos llaman ciencia, tienen, a pesar de todo, ante lo que viene a ser un caso de enfermedad mental, aquella competencia que consiste en que nosotros creamos que ellos la tienen. Ningún edificio de sabiduría humana puede erigirse sobre otros cimientos.

Fernando Pessoa, c. 1915
(Páginas de Estética e de Teoria Literárias. Lisboa: Ática, 1966: p. 42.)

Traducción de Carlos Ciro


Original:
BALANÇA DE MINERVA

     Falar é o modo mais simples de nos tornarmos desconhecidos. E esse modo imoral e hipócrita de falar a que se chama escrever, mais completamente nos vela aos outros e àquela espécie de outros a que a nossa inconsciência chama nós-próprios. Por isso, se escrever, no sentido de escrever para dizer qualquer coisa, é acto que tem um cunho de mentira e de vício, criticar as coisas escritas não deixa de ter um correspondente aspecto de curiosidade mórbida ou de futilidade perversa. E, quando a crítica é escrita também, requinta-se para repugnante a sua imoralidade essencial. Pega-se-lhe a doença do criticado — o facto de existir escrito.

     Propriamente, o único crítico de arte ou de letras deve ser o psiquiatra; porque, ainda que os psiquiatras sejam tão ignorantes e laterais aos assuntos como todos os outros homens daquilo a que eles chamam ciência, têm ainda assim, perante o que vem a ser um caso de doença mental, aquela competência que consiste em nós julgarmos que eles a tem. Nenhum edifício de sabedoria humana pode erguer-se sobre outros alicerces.



viernes, noviembre 30, 2018

Oh curva del horizonte... En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa

En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa,
Oh curva del horizonte



Tres poemas que esbozó Pessoa tienen esta imagen de línea curva del horizonte como correlato de la muerte. Hoy, pasados 83 años de la muerte del poeta, los recojo en esta entrada del blog:


Fernando Pessoa. Los amaneceres y los ocasos. Dibujo por Nama Cega (Lina Ceballos), 2018.



[119-10r, 44-54r]

Oh curva del horizonte, quien te pasa
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
Saeta, que el inerme pecho me traspasa,
no duelas, que morir es continuar.

No veo ya ese a quien quise. La copa,
de oro, no se quebró. Caída al mar
se hundió, pero en el fondo su gracia
está oculta para nosotros, aún sin cambiar.

Oh curva del horizonte, yo me aproximo.
Para quien dejo, un día cesaré
en la vista del último sobre el monte último.

Pero para mí, la eternidad misma seguiré
en la curva, hasta que el tiempo la esfera
………………………………………
Y allí donde estuve un día volveré.

Fernando Pessoa, 13-5-1921


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Setta, que o peito inerme me traspassa, / Não doas, que morrer é continuar. // Não vejo mais esse a quem quiz. A taça, / De ouro, não se partiu. Cahida ao mar / Sumiu-se, mas no fundo é a mesma graça / Occulta para nós, mas sem mudar. // Ó curva do horizonte, eu me approximo. / Para quem deixo, um dia cessarei / Da vista do ultimo no ultimo cimo. // Mas para mim o mesmo eterno irei / Na curva, até que o tempo a esphera / …… / E aonde estive um dia voltarei.

[59-24r]

Oh curva del horizonte, quien te pasa,
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
No llames, al alma de la que la vida escapa,
muerta. Dí: se hundió más allá en el mar.

Oh mar, sé símbolo de la vida entera.
–¡Incierto, idéntico, y más que nuestro ver!–
Terminado el viaje de la muerte y al rededor de la tierra,
vuelvan el alma y el navío a aparecer.

Fernando Pessoa, 11-1-1922


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Não chameis á alma, que da vida esvoaça, / Morta. Dizei: Sumiu-se alem no mar. // Ó mar, sê símbolo da vida toda — / Incerto, o mesmo, e mais que o nosso ver! / Finda a viagem da morte e a terra á roda, / Voltem a alma e a nau a apparecer.



[60-14v]

Oh curva del horizonte, quien te pasa
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
Tal vez así, la anónima desgracia
llamada muerte, sepa no cambiar.

En la curva de la consciencia, se nos pierde
la visión de lo que amamos, no su ser.

Fernando Pessoa, 31-10-1927


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Assim talvez a anonyma desgraça / Chamada morte, saiba não mutar. // Na curva da consciencia, se nos perde / A visão do que amamos, não o ser.


Los originales, recogidos en el Tomo III del primer volumen de la Ecição Crítica das Obras de Fernando Pessoa, editada por la Imprensa Nacional - Casa da Moeda (IN-CM) en Lisboa, se presentan, como en ella, con la ortografía original de los soportes manuscritos de los poemas.

Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1921-1930. Edição Crítica de Fernando Pessoa. Volume I, Tomo III. Edição de Ivo Castro. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda (IN-CM), 2001. 528 pp.

lunes, octubre 15, 2018

Aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos... "Fijar un estado de alma"

En el aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos, este apunte suyo, parte de un proyecto de prefacio para el "Cancioneiro" –uno o dos volúmenes de poemas ortónimos que planeó publicar en múltiples ocasiones Fernando Pessoa–.




    Fijar un estado de alma, aunque no lo sea, en versos que lo traduzcan impersonalmente; describir las emociones que no se sintieron con la propia conmoción con que se sintieron: es este el privilegio de quienes son poetas porque, si no lo fueran, nadie les creería.

    Hay poetas que hacen esto conscientemente, como Fernando Pessoa. Hay poetas que hacen esto inconscientemente, como Fernando Pessoa.
    Soy demasiado amigo de Fernando Pessoa para hablar bien de él sin sentirme mal: la verdad es una de las peores hipocresías a las que nos obliga la amistad.
    Si el lector encuentra injustas las palabras que precedieron a estas, suponga que escribí las que juzga justas. Lo que esté bien estará bien sin ninguno de nosotros.
    Por lo demás, el único prefacio de una obra es el cerebro de quien la lee.
[circa 1931, dactilografiado]







Original portugués:

    Fixar um estado de alma, ainda que o não seja, em versos que o traduzam impessoalmente; descrever as emoções que se não sentiram com a própria commoção com que se sentiram — é este o privilégio dos que são poetas porque, se o não fossem, ninguém os acreditava.
    Há poetas que fazem isto conscientemente, como Fernando Pessoa. Há poetas que fazem isto inconscientemente, como Fernando Pessoa.
    Sou demasiado amigo de Fernando Pessoa para dizer bem dele sem me sentir mal: a verdade é uma das piores hipocrisias a que a amizade obriga.
    Se o leitor achar injustas as palavras que precedem estas, suponha que escrevi as que julga justas. O que estiver bem estará bem sem nenhum de nós.
    De resto, o único prefácio de uma obra é o cérebro de quem a lê.


En: Pessoa, Fernando. Obra completa Álvaro de Campos. Edição de Jerónimo Pizarro e Antonio Cardiello. Lisboa, Ed. Tinta-da-China, 2014. §270, p.561

viernes, agosto 17, 2018

[002 - Eu não sonho possuir-te]

[002 - Eu não sonho possuir-te]


[¿1913?]1


[002a]


Yo no sueño poseerte. ¿Para qué? Sería traducir a plebeyo mi sueño. Poseer un cuerpo es ser banal. Soñar con poseer un cuerpo tal vez sea peor, aunque sea difícil serlo: es soñarse banal, horror supremo.


──────────

[002b]
Y ya que queremos ser estériles, seamos también castos, porque nada puede haber más innoble y bajo que, renegando de lo que en la Naturaleza es fecundado, guardar vilmente de ella lo que nos place en lo que renegamos. No existe nobleza por partes.
──────────

[002c]
Que nuestro amor sea una oración… Úngeme con verte que yo haré de mis momentos de soñarte un rosario donde / mis tedios serán padrenuestros y mis angustias avemarías… /

Permanezcamos así eternamente como una figura de hombre en un vitral frente a una figura de mujer en otro vitral… Entre nosotros, sombras cuyos pasos suenan fríos, la humanidad pasando… Murmullos de plegarias, secretos de pasarán entre nosotros… Algunas veces, el aire se inundará bien con de inciensos. Otras veces, hacia este lado o hacia aquel, una figura de estatua rezará aspersiones… Y nosotros siempre los mismos vitrales, ora a colores cuando el sol da en nosotros, ora siluetas cuando la noche caiga… Los siglos no tocarán nuestro silencio vítreo… Allá afuera pasarán civilizaciones, estallarán revueltas, se arremolinarán fiestas, correrán mansos pueblos cotidianos… Y nosotros, oh amor mío irreal, tendremos siempre el mismo gesto inútil, la misma existencia falsa, y la misma hasta [que] un día, al final de unos siglos de imperios, se desmorone finalmente la Iglesia y todo termine…

Pero nosotros, que no sabemos de ella, permaneceremos aún, no sé cómo, no sé en qué lugar, no sé por cuánto tiempo, vitrales eternos, horas de ingenuo dibujo pintado por un artista cualquiera que ha mucho duerme bajo una lápida gótica en la que dos ángeles de manos superpuestas congelan en mármol la idea de la muerte.

Fernando Pessoa 
Personaje del drama-em-gente: No atribuido 
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:

Eu não sonho possuir-te. Para que? Era traduzir para plebeu o meu sonho. Possuir um corpo é sêr banal. Sonhar possuir um corpo é talvez peor, ainda que seja difficil sel-o: é sonhar-se banal — horror supremo.──────────
E já que queremos ser estereis, sejamos tambem castos, porque nada pode haver de mais ignobil e baixo do que, renegando da Natureza o que n'ella é fecundado, guardar villãmente d'ella o que nos praz no que renegamos. Não ha nobreza aos bocados.Sejamos castos como /labios mortos/, puros como corpos sonhados, resignados a ser tudo isto, como freirinhas doidas...──────────
Que o nosso amor seja uma oração... Unge-me de vêr-te que eu farei dos meus momentos de te sonhar um rosario onde / os meus tedios serão padre-nossos e as minhas angustias ave-marias... / Fiquemos assim eternamente como uma figura de homem em vitral defronte de uma figura de mulher n'outro vitral... Entre nós, sombras cujos passos sôam frios, a humanidade passando... Murmurios de rezas, segredos de passarão entre nós... Umas vezes enche-se bem o ar de de incensos. Outras vezes, para este lado e para aquelle uma figura de estatua rezará aspersões... E nós sempre os mesmos vitraes, ora côres quando o sol nos bata, ora linhas quando a noite caia... Os seculos não tocarão no nosso silencio vitreo... Lá fóra passarão civilizações, escacharão revoltas, turbilhonarão festas, correrão mansos quotidianos povos... E nós, ó meu amôr irreal, teremos sempre o mesmo gesto inutil, a mesma existencia falsa, e a mesma até [que] um dia, no fim de uns seculos de imperios, a Egreja finalmente rúa e tudo acabe...
Mas nós que não sabemos d'ella ficaremos ainda, não sei como, não sei em que espaço, não sei porque tempo, vitraes eternos, horas de ingenuo desenho pintado por um qualquer artista que dorme ha muito sob um tumulo godo onde dois anjos de mãos postas gelam em marmore a idéa de morte.


Fernando Pessoa [Arquivo LdoD]



Notas:

1 Este fragmento manuscrito integra, junto con el 001 un conjunto de idéntico soporte documental y características por lo que su fecha se considera también de la primera mitad de 1913.



Etiquetas:

#Amor; #Castidad; #Castidade; #Oração; #Oración; #Posse física; #Posesión física; #Sonhar; #Soñar; #Tedio; #Vitral; #Morte; #Muerte; #Corpo; #Cuerpo; #Sexo; #Sonhos; #Sueños #Mulher; #Mujer; #Passos; #Pasos; #Passar; #Pasar



Equivalencias:

{JdPC 260; TSC 14; RZ 345; JP 2; ALdoD 416;}
[AC 17; SK 345; PC 345; MM 55; ASD 2; GT —; MAF —; LM —; JLGM —; AM  —, ET —]

Otras equivalencias:

Margaret Jull Costa (Ed. Maria José de Lencastre) [English] (Serpent’s Tail, 1993): {}
Margaret Jull Costa (Ed. Jerónimo Pizarro) [English] (Serpent’s Tail, 2017): {2}
Richard Zenith (“The Book of Disquietude”) [English] (The Sheep Meadow Press, 1996): {}
Richard Zenith [English] (Penguin, 2001): {345}
Françoise Laye [Français] (Ed. Robert Bréchon & Eduardo Prado Coelho) (Christian Bourgois, 1988): {—}
Françoise Laye [Français] (Ed. Richard Zenith) (Christian Bourgois, 2001, “Livre de l’intranquilité”): {345}
Inês Oseki-Dépré [Français] (Unes, 1987): {—}
Marie-Hélène Piwnik (Christian Bourgois, 2018, “Livre(s) de l’inquietude”): {—}
Antonio Tabucchi & Maria José de Lencastre (Ed. AT y MJL) [Italiano] (Feltrinelli, 1986): {—}
Piero Cecucci & Orietta Abbati (Ed. Richard Zenith) [Italiano] (Newton-Compton, 2006): {345}
Valeria Tocco (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Mondadori, 2011): {2}
Paolo Collo (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Einaudi, 2012): {2}
Georg Rudolf Lind [Deutsch] (Ammann Verlag, 1985)): { —}
Ines Koebel (Ed. Richard Zenith) [Deutsch] (Fischer Verlag, 2003): {345}


Facsímil:


Original manuscrito. BNP/E3, 4-69

Media hoja de papel de “Proposta para Hypotheca”: 29,5 x 11,1 cm

sábado, agosto 11, 2018

[001 - Minha alma é uma orchestra occulta]

[001 - Minha alma é uma orchestra occulta]


[¿1913?]1


[001a]

Mi alma es una orquesta oculta; no sé qué instrumentos son los que tañen y chirrían, cuerdas y arpas, timbales y tambores, dentro de mí. Sólo me conozco como sinfonía.2

──────────

[001b]
Todo esfuerzo es un crimen porque todo gesto es un sueño muerto.
──────────

[001c]
Tus manos son palomas prisioneras. Mudas tórtolas son tus labios (que mis ojos ven arrullarse).
Todos tus gestos son aves. Eres golondrina al agacharte, cóndor al mirarme, águila en tus éxtasis de orgullosa indiferente. Es toda batir de alas, como de los  , la laguna de yo verte.

Tú eres completamente alada, completamente
──────────

[001d]
Llueve, llueve, llueve…
Llueve constantemente, gemidoramente, 
Mi cuerpo me estremece de frío el alma… No un frío que existe en el espacio, sino el frío que existe en ser yo el espacio…
──────────

[001e]
Todo placer es un /vicio/ porque buscar el placer es lo que todos hacen en la vida, y el único vicio negro es hacer lo que toda la gente hace.


Fernando Pessoa 
Personaje del drama-em-gente: No atribuido 
Traducción de Carlos Ciro



Original portugués:

Minha alma é uma orchestra occulta; não sei que instrumentos tangem e rangem, cordas e harpas, timbales e tambores, dentro de mim. Só me conheço como symphonia.──────────
Todo o esforço é um crime, porque todo o gesto é um sonho morto.──────────
As tuas mãos são pombas presas. Os teus labios são rolas mudas. (que os meus olhos vêem arrulhar).Todos os teus gestos são aves. És andorinha no abaixares-te, condôr no olhares-me, aguia nos teus extases de orgulhosa indifferente. É toda ranger de azas, como dos , a lagoa de eu te vêr.
Tu és toda alada, toda ──────────
Chove, chove, chove...Chove constantemente, gemedoramente, Meu corpo treme-me a alma de frio... Não um frio que ha no espaço, mas um frio que ha em eu ser o espaço...──────────
Todo o prazer é um /vicio/, porque buscar o prazer é o que todos fazem na vida, e o unico vicio negro é fazer o que toda a gente faz.

Fernando Pessoa.  [Arquivo LdoD]


Notas:


  1. La fecha está asignada en la edición crítica y en el Arquivo LdoD, como siendo de 1913 (primera mitad del año, muy posiblemente) por las características del soporte documental a saber, media hoja de un impreso “Proposta para Hypotheca” similares a las usadas en muchos poemas escritos en 1913.
  2. En la edición española de Ángel Crespo es precisa la nota 32 que acompaña esta frase final: «Es decir, como el sonido resultante de la mezcla de los de todos los  instrumentos. Indicación preciosa para la lectura de los heterónimos.»


Etiquetas:

#Alma; #Música; #Esforço; #Esfuerzo; #Sonho; #Sueño; #Mãos; ; #Manos; #Gestos; #Aves; #Ver; #Chuva; #Lluvia; #Prazer; #Placer; #Vida; #Vicio; #Amor; #Eu; #Yo; #Consciência; #Conciencia


Equivalencias:

{JdPC 27, 78, 259, 357, 437; TSC 15; RZ 310; JP 1; ALdoD 608;}
[AC 24,319,16,75, 395; SK 310; PC 310 ; MM 238; ASD 1; GT (13), p. 118; MAF 310; LM —; JLGM —; AM —; ET —]

Otras equivalencias:


  • Margaret Jull Costa (Ed. Maria José de Lencastre) [English] (Serpent’s Tail, 1993): {9, 193, —, —, —}
  • Margaret Jull Costa (Ed. Jerónimo Pizarro) [English] (Serpent’s Tail, 2017): {1}
  • Richard Zenith [English] (Penguin, 2001): {310}
  • Françoise Laye [Français] (Ed. Robert Bréchon & Eduardo Prado Coelho) (Christian Bourgois, 1988): {—}
  • Françoise Laye [Français] (Ed. Richard Zenith) (Christian Bourgois, 2001, “Livre de l’intranquilité”): {310}
  • Inês Oseki-Dépré [Français] (Unes, 1987): {—}
  • Marie-Hélène Piwnik (Christian Bourgois, 2018, “Livre(s) de l’inquietude”): {—}
  • Antonio Tabucchi & Maria José de Lencastre (Ed. AT y MJL) [Italiano] (Feltrinelli, 1986): {—}
  • Piero Cecucci & Orietta Abbati (Ed. Richard Zenith) [Italiano] (Newton-Compton, 2006): {310}
  • Valeria Tocco (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Mondadori, 2011): {1}
  • Paolo Collo (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Einaudi, 2012): {1}
  • Georg Rudolf Lind [Deutsch] (Ammann Verlag, 1985)): {49, —, —, —, —}
  • Ines Koebel (Ed. Richard Zenith) [Deutsch] (Fischer Verlag, 2003): {310}

Manuscrito / Dactiloscrito:


Original manuscrito. BNP/E3, 4-68r
Media hoja de papel de “Proposta para Hypotheca”: 29,5 x 11,1 cm



[000] … Pero todo fragmentos, fragmentos, fragmentos

[000]… Pero todo fragmentos, fragmentos, fragmentos.

En 1984, Ángel Crespo traducía, con su innegable soltura literaria y profundo conocimiento de la lengua portuguesa, el “Libro del desasosiego” (Seix-Barral),  con base en la edición portuguesa de de Jacinto do Prado Coelho (Ática, 1982) con reunión y transcripción de los fragmentos realizada por Maria Aliete Galhoz y Teresa Sobral Cunha; y proponía una organización alternativa de los fragmentos desde su experiencia de lectura intensa de Fernando Pessoa. No debe olvidarse que ya en 1957 Crespo había traducido y publicado en la Colección Adonáis de Ediciones Rialp, una selección titulada “Los poemas de Alberto Caeiro” con un pequeño estudio introductorio en el que, como en algunos otros artículos publicados hasta entonces, hablaba también de Bernardo Soares y el "Libro del desasosiego".

Dispersos en revistas de iberoamérica es posible encontrar fragmentos del Libro desde los años cincuenta traducidos o insertados en medio de artículos críticos, interpretativos o de divulgación. José Luís García Martín, Santiago Kovadloff, Rodolfo Alonso, Octavio Paz, José Ángel Cilleruelo, Eugenio Montejo y varios otros son los nombres que pueden encontrarse entre las más recurrentes de estas visitas al libro que, durante años, pareció (y parece) no terminar de brotar.

Tras la edición traducida por Ángel Crespo, pasaron casi veinte años antes de que una nueva traducción fuera publicada como libro en nuestra lengua. Santiago Kovadloff (desde Argentina –Emecé, 2000–) y Perfecto E. Cuadrado (desde España –Acantilado, 2002–) acogieron la edición portuguesa de Richard Zenith (Assírio & Alvim, 1998) para ofrecer sus versiones. Tiempo después, Manuel Moya (Baile del Sol, 2010) se sumaba a los traductores del libro, teniendo por fuente la cuarta edición portuguesa de Richard Zenith (Assírio & Alvim, 2003), misma que usó el mexicano Miguel Ángel Flores en su selección de fragmentos titulada “Desasosiegos” (Verdehalago, 2011) y Miguel Ángel Flórez para los fragmentos incluidos en su antología de Fernando Pessoa “El misterio del mundo” (Paréntesis, 2009).

Aparecida en 2010 en Portugal la edición crítica del “Livro do desasocego” (IN-CM) al cuidado del colombiano Jerónimo Pizarro, miembro entonces del Equipa Pessoa (Grupo de Trabalho para o Estudo do Espólio e Edição da Obra Completa de Fernando Pessoa) coordinado por Ivo Castro, una organización cronológica (ya fuera mediante fechas atestadas o datación científica) de los fragmentos; la corrección de errores de lectura de los manuscritos y dactiloscritos y la posibilidad de conocer, gracias al aparato crítico-genético que acompaña la obra las variantes de lectura, enmendaduras y demás particularidades, abría nuevamente el libro a los lectores más empecinados.  En español, Antonio Sáez Delgado (Pre-Textos, 2014), acomete la traducción desde la versión vernácula que de su edición crítica hiciera Jerónimo Pizarro para Edições Tinta-da-China en 2013.

«O meu estado de espírito obriga-me agora a trabalhar bastante, sem querer, no Livro do Desassocego*. Mas tudo fragmentos, fragmentos, fragmentos.» Escribe Pessoa en una carta a Adolfo Casais-Monteiro del 14 de Noviembre de 1914; la confesión, con todo y los diversos matices que el pensamiento pessoano da a la sinceridad, no puede ser entendida como menos que un derrotero y una aceptación de la derrota. Un derrotero porque no pretende unidad aquel que dubitativo afirma “Déus não tem unidade, / como a terei eu?” y aceptación de la derrota de aquel que sabe que nuestra única patria posible es el instante, limitado y natural al que toda puerta que se abre para entrar es una puerta de salida; y así la voz que dice la existencia es una voz ausente, resquebrajada, hecha fragmentos.

Leí en 1992 o 1993, por primera vez y de un tirón (cosa que ya soy incapaz de repetir) el Libro del desasosiego en la traducción de Ángel Crespo. Conocía levemente a Pessoa por algunas traducciones aparecidas a finales de los años ochenta en el Magazin Dominical, suplemento literario del diario El Espectador que después, hacia 1994, publicaría, en el marco de la colección “Periolibros”, la antología de Pessoa traducida por Octavio Paz en 1962 (UNAM) acompañada por su ensayo “El desconocido de sí mismo” y con ilustraciones de Vieira da Silva.  Esta “primera” lectura del Libro fue decisiva. Comencé a buscar con insistencia y a leer y estudiar cuánto podía sobre el autor y sus obras y, de paso, su lengua portuguesa. Ese mismo año, 1994, pude hacerme una copia de la edición portuguesa de Teresa Sobral Cunha (Presença, 1990-1991, 2 volúmenes) y recorrer con atención, pasmo y desconcierto, los pasajes que tanto resonaban en mí en la traducción de Crespo. Dediqué horas de deleite a comparar las ediciones. A identificar las equivalencias de las dos ediciones. A sopesar las variaciones que percibía entre los tonos de los fragmentos que Teresa Sobral Cunha atribuía a Vicente Guedes y los que atribuía a Bernardo Soares, a comprender (comprender siempre es una sensación incomunicable y necesariamente subjetiva) la hesitación, las razones de la lucha contra la acción, de la relación del sueño con el arte, del propósito de una ciencia de las sensaciones en la que el álgebra del misterio opera una geometría del abismo… Un par de años después comencé a ensayar traducciones de Pessoa a diestra y siniestra, pequeños poemas, líneas, fragmentos, trozos de cartas, todo lo que caía en mis manos de novedoso quería hacerlo también resonar en las palabras que me eran más cercanas. “Pessoas de Pessoa” surgió como un grupo de discusión en un servidor de Gopher hacia finales de 1995 y, desde 1996, como un ‘listserv’ y, a mediados de 2001 tomó más “cuerpo” entre los primeros Yahoo! Groups y Google Groups. Este blog es algo así como la desembocadura de este periplo que no puede más que continuar, que una y otra vez reincide y se renueva, que sabe que está abocado (y se siente llamado) al cambio continuo, a la renovación y la pluralidad.

Coordinado por los profesores Manuel Portela y António Rito Silva, el Arquivo LdoD, un repositorio digital colaborativo del Libro del Desasosiego, impulsado por el Centro de Literatura Portuguesa de la Universidade de Coimbra y con el apoyo de diversos organismos portugueses e internacionales, se encuentra en línea desde 2017, permitiendo el acceso comparado a las ediciones portuguesas principales del Libro del desasosiego así como a los soportes digitales de los originales que se conservan en la Biblioteca Nacional de Portugal y otras colecciones.

La incorporación al corpus del Libro del manuscrito del Barão de Teive, “A educação do Stoico” que propone la estudiosa pessoana Teresa Rita Lopes en su edición “Livro(s) do desassossego” (Global, 2015) puede resultar llamativa, aunque los argumentoss esgrimidos por la editora sean un poco débiles y, por momentos, exagerados en su carácter de reactivos (propiamente hablando, la edición es una reacción a las ediciones de Zenith y Pizarro). Aún no termino de convencerme de la posibilidad/necesidad de esta integración, aunque estilísticamente los fragmentos de “La educación del estoico” coincidan en muchos aspectos con los del “Libro del desasosiego” (tanto bajo el nombre de Soares como bajo el nombre de Guedes, claramente diferenciados) y las hesitaciones del propio Pessoa en algunos fragmentos en cuanto a su destinación diferenciada a uno u otro libro tengan su peso, lo que prevalece es la idea de que si Pessoa hubiera encontrado el momento de organizar sus papeles para publicación, muy posiblemente se habría inclinado por una selección bajo su nombre y, a lo sumo, una veladura (sub-personalidad) como esel semiheterónimo Bernardo Soares; y más que una “continuidad orgánica” –como le atribuye Teresa Rita Lopes– termine por tener una discontinuidad artificial como es el flujo natural de la voz que precisa callar para ritmarse, de la escritura que carga de significados trazos y espacios vacíos, de la consciencia que sabe que no puede apresar el instante en su perpetua fuga y que, al mismo tiempo, se sabe echa de tiempo.


La serie de entradas: “Fragmentos, fragmentos, fragmentos… ” que hoy comienza, aspira a visitar a lo largo de aproximadamente un año todos aquellos fragmentos que palpitan en ese corazón creativo que tiene por título “Livro do desasocego / desassossego / desassocego”, presentando una ‘traducción-proceso’ que asume al mismo tiempo la “imposibilidad” de toda traducción y la ‘innecesariedad’ latente de la traducción entre lenguas tan cercanas como el portugués y el español (tal como consideraba Pessoa). Mi traducción sacrifica muchas veces el vuelo creativo que podría permitirse  para un resultado, por decirlo así, más literario, en aras de “preservar” y “resaltar” algunas particularidades de la escritura del Libro del desasosiego en el que Pessoa, por momentos, con la precisión de quien registra sus cuentas en el “Gran Libro como dicen los franceses”, (parafraseando un pasaje largamente discutido), no solo trasgrede la ortografía y la sintaxis sino también, pareciera, la semántica habitual del portugués de su época (y de siempre). La misma ortografía del título “Livro do desasossego / desassossego / desasocego” es todo un enigma de sentido que se extiende y aquilata a lo largo de la obra.

Presento, en la medida de lo posible, señales de localización de los fragmentos aludidos en todas las ediciones (traducciones) publicadas total o parcialmente en castellano de las que tengo noticia e intento, referir también las equivalencias en algunas ediciones de otras lenguas que he consultado o leído.

El propósito es publicar, desde hoy en adelante,  aquí, en Pessoas de Pessoa los fragmentos de esta obra-vida de Fernando Pessoa; cada uno como una entrada del blog siempre abierta al cambio y al comentario. Cada entrada incluirá las referencias a los números de fragmento correspondientes en las diversas ediciones portuguesas y en las traducciones españolas y, eventualmente, de otras lenguas.  Las etiquetas de cada entrada son, de algún modo, indicaciones de lectura, marcas temáticas o particularidades que están patentes o latentes en cada uno de los fragmentos considerados. El orden de aparición reproduce el criterio cronológico optado por la edición crítica de la IN-CM, pero acoge en dicho orden los fragmentos y escritos preambulares o circundantes que recoge el Arquivo LdoD siempre que resulte clara su datación en alguna de las ediciones que los recogen y, en caso contrario, se dejarán para el final, a manera de anexos. La incorporación a este flujo cronológico de relectura de los fragmentos que conforman “A educação do stoico”, en caso de hacerse, no afectará la numeración principal de las entradas de esta colección sino que incluirá marcas de equivalencia propias.

En las tablas de equivalencias que acompañan a cada fragmento entre llaves (para las ediciones portuguesas) y entre corchetes (para las traducciones españolas), las abreviaturas usadas serán:


EDICIONES PORTUGUESAS



JdPC
Jacinto do Prado Coelho (Ática, 1982)
TSC
Teresa Sobral Cunha (Presença, 1990-1991); (Relógio d’Água, 5 º Ed., 2013)
RZ
Richard Zenith (Assírio & Alvim, 1998); (Assírio & Alvim, 11 º Ed., 2014)
JP
Jerónimo Pizarro (IN-CM, 2010); (Tinta-da-China, 2013)
ALdoD
(Arquivo LdoD, 2017)


TRADUCCIONES ESPAÑOLAS



AC
Ángel Crespo (Seix-Barral, 1984); (Seix-Barral, 2008)
SK
Santiago Kovadloff (Emecé, 2000)
PC
Perfecto E. Cuadrado (Acantilado, 2002); (Acantilado, 2 ª Ed., 2013)
MM
Manuel Moya (Baile del Sol, 2010); (Alianza Ed., 2016)
ASD
Antonio Sáez Delgado (Pre-Textos, 2014)
MAF
Miguel Ángel Flórez. “Desasosiegos. Fragmentos” (Verdehalago, 2010)
JLGM
José Luís García Martín. “El misterio del mundo. Antología” (Paréntesis, 2013); y “Plural esencial” (Renacimiento, 2015)
LM
Luís Morales. “Libro del desasosiego. Un día en la (no) vida de Bernardo Soares”. Antología (Funambulista, 2014)
GT
Gonzalo Torné. “Diarios completos” (Hermida editores, 2017)
AM
Adán Méndez. “Papeles personales” (Universidad Diego Portales, 2016)
ET
Evelio Traba. “Toda la gente que conozco” (Verbum, 2017)