martes, diciembre 11, 2018

Clarice Lispector: "Fernando Pessoa ayudándome"


El 9 de diciembre de 1977, murió, en Río de Janeiro, Chaya Pinkhasovna Lispector, Clarice, la notable escritora brasileña de origen ucraniano, autora de algunas de las mejores páginas de la literatura en lengua portuguesa del siglo XX. Con ocasión de los aniversarios de su nacimiento y de su muerte, recuerdo esta columna suya en la que refería una cita de Fernando Pessoa que bien vale agradecer (como hace ella) y a la que agrego su contexto en la escritura pessoana.


Fernando Pessoa ayudándome 


Noto algo extremadamente desagradable. Estas cosas que ando escribiendo aquí no son, creo, propiamente crónicas, pero ahora entiendo a nuestros mejores cronistas. Dado que ellos firman, no consiguen escapar a revelarse. Hasta cierto punto, nosotros los conocemos íntimamente. Y, en lo que a mí respecta, esto me desagrada. En la literatura de libros permanezco anónima y discreta. En esta columna estoy de algún modo dándome a conocer. ¿Pierdo mi intimidad secreta? ¿Pero, qué hacer? Es mía. Me parece que si escribiera sobre el problema de la superproducción de café en Brasil igual terminaría siendo personal. ¿Seré popular dentro de poco? Eso me asusta. Veré qué puedo hacer, si es que puedo. Lo que me consuela es la frase de Fernando Pessoa –que leí citada–: “Hablar es el modo más simple de volvernos desconocidos”.
Clarice Lispector  
(Crónica publicada el 21 de septiembre de 1968 en O Jornal do Brasil)
Traducción de Carlos Ciro

Original:
Fernando Pessoa me ajudando

Noto uma coisa extremamente desagradável. Estas coisas que ando escrevendo aqui não são, creio, propriamente crônicas, mas agora entendo os nossos melhores cronistas. Porque eles assinam, não conseguem escapar de se revelar. Até certo ponto nós os conhecemos intimamente. E quanto a mim, isto me desagrada. Na literatura de livros permaneço anônima e discreta. Nesta coluna estou de algum modo me dando a conhecer. Perco minha intimidade secreta? Mas que fazer? É que escrevo ao correr da máquina e, quando vejo, revelei certa parte minha. Acho que se escrever sobre o problema da superprodução do café no Brasil terminarei sendo pessoal. Daqui em breve serei popular? Isso me assusta. Vou ver o que posso fazer, se é que posso. O que me consola é a frase de Fernando Pessoa, que li citada: “Falar é o modo mais simples de nos tornarmos desconhecidos.”



La cita de Fernando Pessoa a la que alude Clarice Lispector es la frase inicial de un apunte sobre estética y literatura titulado “Balanza de Minerva”, publicado en edición de Georg Rudolf Lind y Jacinto do Prado Coelho (En: Pessoa, Fernando. Páginas de Estética e de Teoria Literárias. Lisboa, Ática, 1966), y dice así:


BALANZA DE MINERVA 

   Hablar es el modo más simple de volvernos desconocidos. Y ese modo inmoral e hipócrita de hablar al que se llama escribir, nos oculta más completamente de los otros y de aquella especie de otros a los que nuestra inconsciencia llama nosotros mismos. Por eso, si escribir, en el sentido de escribir para decir cualquier cosa, es un acto que tiene un sesgo de mentira y de vicio, criticar las cosas escritas no deja de tener su correspondiente aspecto de curiosidad mórbida o de futilidad perversa. Y, cuando la crítica también es escrita, se refina hasta hacerse repugnante su inmoralidad esencial. Se adhiere a ella la enfermedad de lo criticado –el hecho de existir por escrito–.

     Propiamente hablando, el único crítico de arte o de letras debe ser el psiquiatra; porque, a pesar de que los psiquiatras sean tan ignorantes y ajenos a los asuntos como son todos los demás hombres a aquello que ellos llaman ciencia, tienen, a pesar de todo, ante lo que viene a ser un caso de enfermedad mental, aquella competencia que consiste en que nosotros creamos que ellos la tienen. Ningún edificio de sabiduría humana puede erigirse sobre otros cimientos.

Fernando Pessoa, c. 1915
(Páginas de Estética e de Teoria Literárias. Lisboa: Ática, 1966: p. 42.)

Traducción de Carlos Ciro


Original:
BALANÇA DE MINERVA

     Falar é o modo mais simples de nos tornarmos desconhecidos. E esse modo imoral e hipócrita de falar a que se chama escrever, mais completamente nos vela aos outros e àquela espécie de outros a que a nossa inconsciência chama nós-próprios. Por isso, se escrever, no sentido de escrever para dizer qualquer coisa, é acto que tem um cunho de mentira e de vício, criticar as coisas escritas não deixa de ter um correspondente aspecto de curiosidade mórbida ou de futilidade perversa. E, quando a crítica é escrita também, requinta-se para repugnante a sua imoralidade essencial. Pega-se-lhe a doença do criticado — o facto de existir escrito.

     Propriamente, o único crítico de arte ou de letras deve ser o psiquiatra; porque, ainda que os psiquiatras sejam tão ignorantes e laterais aos assuntos como todos os outros homens daquilo a que eles chamam ciência, têm ainda assim, perante o que vem a ser um caso de doença mental, aquela competência que consiste em nós julgarmos que eles a tem. Nenhum edifício de sabedoria humana pode erguer-se sobre outros alicerces.



viernes, noviembre 30, 2018

Oh curva del horizonte... En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa

En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa,
Oh curva del horizonte



Tres poemas que esbozó Pessoa tienen esta imagen de línea curva del horizonte como correlato de la muerte. Hoy, pasados 83 años de la muerte del poeta, los recojo en esta entrada del blog:


Fernando Pessoa. Los amaneceres y los ocasos. Dibujo por Nama Cega (Lina Ceballos), 2018.



[119-10r, 44-54r]

Oh curva del horizonte, quien te pasa
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
Saeta, que el inerme pecho me traspasa,
no duelas, que morir es continuar.

No veo ya ese a quien quise. La copa,
de oro, no se quebró. Caída al mar
se hundió, pero en el fondo su gracia
está oculta para nosotros, aún sin cambiar.

Oh curva del horizonte, yo me aproximo.
Para quien dejo, un día cesaré
en la vista del último sobre el monte último.

Pero para mí, la eternidad misma seguiré
en la curva, hasta que el tiempo la esfera
………………………………………
Y allí donde estuve un día volveré.

Fernando Pessoa, 13-5-1921


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Setta, que o peito inerme me traspassa, / Não doas, que morrer é continuar. // Não vejo mais esse a quem quiz. A taça, / De ouro, não se partiu. Cahida ao mar / Sumiu-se, mas no fundo é a mesma graça / Occulta para nós, mas sem mudar. // Ó curva do horizonte, eu me approximo. / Para quem deixo, um dia cessarei / Da vista do ultimo no ultimo cimo. // Mas para mim o mesmo eterno irei / Na curva, até que o tempo a esphera / …… / E aonde estive um dia voltarei.

[59-24r]

Oh curva del horizonte, quien te pasa,
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
No llames, al alma de la que la vida escapa,
muerta. Dí: se hundió más allá en el mar.

Oh mar, sé símbolo de la vida entera.
–¡Incierto, idéntico, y más que nuestro ver!–
Terminado el viaje de la muerte y al rededor de la tierra,
vuelvan el alma y el navío a aparecer.

Fernando Pessoa, 11-1-1922


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Não chameis á alma, que da vida esvoaça, / Morta. Dizei: Sumiu-se alem no mar. // Ó mar, sê símbolo da vida toda — / Incerto, o mesmo, e mais que o nosso ver! / Finda a viagem da morte e a terra á roda, / Voltem a alma e a nau a apparecer.



[60-14v]

Oh curva del horizonte, quien te pasa
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
Tal vez así, la anónima desgracia
llamada muerte, sepa no cambiar.

En la curva de la consciencia, se nos pierde
la visión de lo que amamos, no su ser.

Fernando Pessoa, 31-10-1927


Original: Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Assim talvez a anonyma desgraça / Chamada morte, saiba não mutar. // Na curva da consciencia, se nos perde / A visão do que amamos, não o ser.


Los originales, recogidos en el Tomo III del primer volumen de la Ecição Crítica das Obras de Fernando Pessoa, editada por la Imprensa Nacional - Casa da Moeda (IN-CM) en Lisboa, se presentan, como en ella, con la ortografía original de los soportes manuscritos de los poemas.

Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1921-1930. Edição Crítica de Fernando Pessoa. Volume I, Tomo III. Edição de Ivo Castro. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda (IN-CM), 2001. 528 pp.

lunes, octubre 15, 2018

Aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos... "Fijar un estado de alma"

En el aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos, este apunte suyo, parte de un proyecto de prefacio para el "Cancioneiro" –uno o dos volúmenes de poemas ortónimos que planeó publicar en múltiples ocasiones Fernando Pessoa–.




    Fijar un estado de alma, aunque no lo sea, en versos que lo traduzcan impersonalmente; describir las emociones que no se sintieron con la propia conmoción con que se sintieron: es este el privilegio de quienes son poetas porque, si no lo fueran, nadie les creería.

    Hay poetas que hacen esto conscientemente, como Fernando Pessoa. Hay poetas que hacen esto inconscientemente, como Fernando Pessoa.
    Soy demasiado amigo de Fernando Pessoa para hablar bien de él sin sentirme mal: la verdad es una de las peores hipocresías a las que nos obliga la amistad.
    Si el lector encuentra injustas las palabras que precedieron a estas, suponga que escribí las que juzga justas. Lo que esté bien estará bien sin ninguno de nosotros.
    Por lo demás, el único prefacio de una obra es el cerebro de quien la lee.
[circa 1931, dactilografiado]







Original portugués:

    Fixar um estado de alma, ainda que o não seja, em versos que o traduzam impessoalmente; descrever as emoções que se não sentiram com a própria commoção com que se sentiram — é este o privilégio dos que são poetas porque, se o não fossem, ninguém os acreditava.
    Há poetas que fazem isto conscientemente, como Fernando Pessoa. Há poetas que fazem isto inconscientemente, como Fernando Pessoa.
    Sou demasiado amigo de Fernando Pessoa para dizer bem dele sem me sentir mal: a verdade é uma das piores hipocrisias a que a amizade obriga.
    Se o leitor achar injustas as palavras que precedem estas, suponha que escrevi as que julga justas. O que estiver bem estará bem sem nenhum de nós.
    De resto, o único prefácio de uma obra é o cérebro de quem a lê.


En: Pessoa, Fernando. Obra completa Álvaro de Campos. Edição de Jerónimo Pizarro e Antonio Cardiello. Lisboa, Ed. Tinta-da-China, 2014. §270, p.561

viernes, agosto 17, 2018

[002 - Eu não sonho possuir-te]

[002 - Eu não sonho possuir-te]


[¿1913?]1


[002a]


Yo no sueño poseerte. ¿Para qué? Sería traducir a plebeyo mi sueño. Poseer un cuerpo es ser banal. Soñar con poseer un cuerpo tal vez sea peor, aunque sea difícil serlo: es soñarse banal, horror supremo.


──────────

[002b]
Y ya que queremos ser estériles, seamos también castos, porque nada puede haber más innoble y bajo que, renegando de lo que en la Naturaleza es fecundado, guardar vilmente de ella lo que nos place en lo que renegamos. No existe nobleza por partes.
──────────

[002c]
Que nuestro amor sea una oración… Úngeme con verte que yo haré de mis momentos de soñarte un rosario donde / mis tedios serán padrenuestros y mis angustias avemarías… /

Permanezcamos así eternamente como una figura de hombre en un vitral frente a una figura de mujer en otro vitral… Entre nosotros, sombras cuyos pasos suenan fríos, la humanidad pasando… Murmullos de plegarias, secretos de pasarán entre nosotros… Algunas veces, el aire se inundará bien con de inciensos. Otras veces, hacia este lado o hacia aquel, una figura de estatua rezará aspersiones… Y nosotros siempre los mismos vitrales, ora a colores cuando el sol da en nosotros, ora siluetas cuando la noche caiga… Los siglos no tocarán nuestro silencio vítreo… Allá afuera pasarán civilizaciones, estallarán revueltas, se arremolinarán fiestas, correrán mansos pueblos cotidianos… Y nosotros, oh amor mío irreal, tendremos siempre el mismo gesto inútil, la misma existencia falsa, y la misma hasta [que] un día, al final de unos siglos de imperios, se desmorone finalmente la Iglesia y todo termine…

Pero nosotros, que no sabemos de ella, permaneceremos aún, no sé cómo, no sé en qué lugar, no sé por cuánto tiempo, vitrales eternos, horas de ingenuo dibujo pintado por un artista cualquiera que ha mucho duerme bajo una lápida gótica en la que dos ángeles de manos superpuestas congelan en mármol la idea de la muerte.

Fernando Pessoa 
Personaje del drama-em-gente: No atribuido 
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:

Eu não sonho possuir-te. Para que? Era traduzir para plebeu o meu sonho. Possuir um corpo é sêr banal. Sonhar possuir um corpo é talvez peor, ainda que seja difficil sel-o: é sonhar-se banal — horror supremo.──────────
E já que queremos ser estereis, sejamos tambem castos, porque nada pode haver de mais ignobil e baixo do que, renegando da Natureza o que n'ella é fecundado, guardar villãmente d'ella o que nos praz no que renegamos. Não ha nobreza aos bocados.Sejamos castos como /labios mortos/, puros como corpos sonhados, resignados a ser tudo isto, como freirinhas doidas...──────────
Que o nosso amor seja uma oração... Unge-me de vêr-te que eu farei dos meus momentos de te sonhar um rosario onde / os meus tedios serão padre-nossos e as minhas angustias ave-marias... / Fiquemos assim eternamente como uma figura de homem em vitral defronte de uma figura de mulher n'outro vitral... Entre nós, sombras cujos passos sôam frios, a humanidade passando... Murmurios de rezas, segredos de passarão entre nós... Umas vezes enche-se bem o ar de de incensos. Outras vezes, para este lado e para aquelle uma figura de estatua rezará aspersões... E nós sempre os mesmos vitraes, ora côres quando o sol nos bata, ora linhas quando a noite caia... Os seculos não tocarão no nosso silencio vitreo... Lá fóra passarão civilizações, escacharão revoltas, turbilhonarão festas, correrão mansos quotidianos povos... E nós, ó meu amôr irreal, teremos sempre o mesmo gesto inutil, a mesma existencia falsa, e a mesma até [que] um dia, no fim de uns seculos de imperios, a Egreja finalmente rúa e tudo acabe...
Mas nós que não sabemos d'ella ficaremos ainda, não sei como, não sei em que espaço, não sei porque tempo, vitraes eternos, horas de ingenuo desenho pintado por um qualquer artista que dorme ha muito sob um tumulo godo onde dois anjos de mãos postas gelam em marmore a idéa de morte.


Fernando Pessoa [Arquivo LdoD]



Notas:

1 Este fragmento manuscrito integra, junto con el 001 un conjunto de idéntico soporte documental y características por lo que su fecha se considera también de la primera mitad de 1913.



Etiquetas:

#Amor; #Castidad; #Castidade; #Oração; #Oración; #Posse física; #Posesión física; #Sonhar; #Soñar; #Tedio; #Vitral; #Morte; #Muerte; #Corpo; #Cuerpo; #Sexo; #Sonhos; #Sueños #Mulher; #Mujer; #Passos; #Pasos; #Passar; #Pasar



Equivalencias:

{JdPC 260; TSC 14; RZ 345; JP 2; ALdoD 416;}
[AC 17; SK 345; PC 345; MM 55; ASD 2; GT —; MAF —; LM —; JLGM —; AM  —, ET —]

Otras equivalencias:

Margaret Jull Costa (Ed. Maria José de Lencastre) [English] (Serpent’s Tail, 1993): {}
Margaret Jull Costa (Ed. Jerónimo Pizarro) [English] (Serpent’s Tail, 2017): {2}
Richard Zenith (“The Book of Disquietude”) [English] (The Sheep Meadow Press, 1996): {}
Richard Zenith [English] (Penguin, 2001): {345}
Françoise Laye [Français] (Ed. Robert Bréchon & Eduardo Prado Coelho) (Christian Bourgois, 1988): {—}
Françoise Laye [Français] (Ed. Richard Zenith) (Christian Bourgois, 2001, “Livre de l’intranquilité”): {345}
Inês Oseki-Dépré [Français] (Unes, 1987): {—}
Marie-Hélène Piwnik (Christian Bourgois, 2018, “Livre(s) de l’inquietude”): {—}
Antonio Tabucchi & Maria José de Lencastre (Ed. AT y MJL) [Italiano] (Feltrinelli, 1986): {—}
Piero Cecucci & Orietta Abbati (Ed. Richard Zenith) [Italiano] (Newton-Compton, 2006): {345}
Valeria Tocco (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Mondadori, 2011): {2}
Paolo Collo (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Einaudi, 2012): {2}
Georg Rudolf Lind [Deutsch] (Ammann Verlag, 1985)): { —}
Ines Koebel (Ed. Richard Zenith) [Deutsch] (Fischer Verlag, 2003): {345}


Facsímil:


Original manuscrito. BNP/E3, 4-69

Media hoja de papel de “Proposta para Hypotheca”: 29,5 x 11,1 cm

sábado, agosto 11, 2018

[001 - Minha alma é uma orchestra occulta]

[001 - Minha alma é uma orchestra occulta]


[¿1913?]1


[001a]

Mi alma es una orquesta oculta; no sé qué instrumentos son los que tañen y chirrían, cuerdas y arpas, timbales y tambores, dentro de mí. Sólo me conozco como sinfonía.2

──────────

[001b]
Todo esfuerzo es un crimen porque todo gesto es un sueño muerto.
──────────

[001c]
Tus manos son palomas prisioneras. Mudas tórtolas son tus labios (que mis ojos ven arrullarse).
Todos tus gestos son aves. Eres golondrina al agacharte, cóndor al mirarme, águila en tus éxtasis de orgullosa indiferente. Es toda batir de alas, como de los  , la laguna de yo verte.

Tú eres completamente alada, completamente
──────────

[001d]
Llueve, llueve, llueve…
Llueve constantemente, gemidoramente, 
Mi cuerpo me estremece de frío el alma… No un frío que existe en el espacio, sino el frío que existe en ser yo el espacio…
──────────

[001e]
Todo placer es un /vicio/ porque buscar el placer es lo que todos hacen en la vida, y el único vicio negro es hacer lo que toda la gente hace.


Fernando Pessoa 
Personaje del drama-em-gente: No atribuido 
Traducción de Carlos Ciro



Original portugués:

Minha alma é uma orchestra occulta; não sei que instrumentos tangem e rangem, cordas e harpas, timbales e tambores, dentro de mim. Só me conheço como symphonia.──────────
Todo o esforço é um crime, porque todo o gesto é um sonho morto.──────────
As tuas mãos são pombas presas. Os teus labios são rolas mudas. (que os meus olhos vêem arrulhar).Todos os teus gestos são aves. És andorinha no abaixares-te, condôr no olhares-me, aguia nos teus extases de orgulhosa indifferente. É toda ranger de azas, como dos , a lagoa de eu te vêr.
Tu és toda alada, toda ──────────
Chove, chove, chove...Chove constantemente, gemedoramente, Meu corpo treme-me a alma de frio... Não um frio que ha no espaço, mas um frio que ha em eu ser o espaço...──────────
Todo o prazer é um /vicio/, porque buscar o prazer é o que todos fazem na vida, e o unico vicio negro é fazer o que toda a gente faz.

Fernando Pessoa.  [Arquivo LdoD]


Notas:


  1. La fecha está asignada en la edición crítica y en el Arquivo LdoD, como siendo de 1913 (primera mitad del año, muy posiblemente) por las características del soporte documental a saber, media hoja de un impreso “Proposta para Hypotheca” similares a las usadas en muchos poemas escritos en 1913.
  2. En la edición española de Ángel Crespo es precisa la nota 32 que acompaña esta frase final: «Es decir, como el sonido resultante de la mezcla de los de todos los  instrumentos. Indicación preciosa para la lectura de los heterónimos.»


Etiquetas:

#Alma; #Música; #Esforço; #Esfuerzo; #Sonho; #Sueño; #Mãos; ; #Manos; #Gestos; #Aves; #Ver; #Chuva; #Lluvia; #Prazer; #Placer; #Vida; #Vicio; #Amor; #Eu; #Yo; #Consciência; #Conciencia


Equivalencias:

{JdPC 27, 78, 259, 357, 437; TSC 15; RZ 310; JP 1; ALdoD 608;}
[AC 24,319,16,75, 395; SK 310; PC 310 ; MM 238; ASD 1; GT (13), p. 118; MAF 310; LM —; JLGM —; AM —; ET —]

Otras equivalencias:


  • Margaret Jull Costa (Ed. Maria José de Lencastre) [English] (Serpent’s Tail, 1993): {9, 193, —, —, —}
  • Margaret Jull Costa (Ed. Jerónimo Pizarro) [English] (Serpent’s Tail, 2017): {1}
  • Richard Zenith [English] (Penguin, 2001): {310}
  • Françoise Laye [Français] (Ed. Robert Bréchon & Eduardo Prado Coelho) (Christian Bourgois, 1988): {—}
  • Françoise Laye [Français] (Ed. Richard Zenith) (Christian Bourgois, 2001, “Livre de l’intranquilité”): {310}
  • Inês Oseki-Dépré [Français] (Unes, 1987): {—}
  • Marie-Hélène Piwnik (Christian Bourgois, 2018, “Livre(s) de l’inquietude”): {—}
  • Antonio Tabucchi & Maria José de Lencastre (Ed. AT y MJL) [Italiano] (Feltrinelli, 1986): {—}
  • Piero Cecucci & Orietta Abbati (Ed. Richard Zenith) [Italiano] (Newton-Compton, 2006): {310}
  • Valeria Tocco (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Mondadori, 2011): {1}
  • Paolo Collo (Ed. Jerónimo Pizarro) [Italiano] (Einaudi, 2012): {1}
  • Georg Rudolf Lind [Deutsch] (Ammann Verlag, 1985)): {49, —, —, —, —}
  • Ines Koebel (Ed. Richard Zenith) [Deutsch] (Fischer Verlag, 2003): {310}

Manuscrito / Dactiloscrito:


Original manuscrito. BNP/E3, 4-68r
Media hoja de papel de “Proposta para Hypotheca”: 29,5 x 11,1 cm



[000] … Pero todo fragmentos, fragmentos, fragmentos

[000]… Pero todo fragmentos, fragmentos, fragmentos.

En 1984, Ángel Crespo traducía, con su innegable soltura literaria y profundo conocimiento de la lengua portuguesa, el “Libro del desasosiego” (Seix-Barral),  con base en la edición portuguesa de de Jacinto do Prado Coelho (Ática, 1982) con reunión y transcripción de los fragmentos realizada por Maria Aliete Galhoz y Teresa Sobral Cunha; y proponía una organización alternativa de los fragmentos desde su experiencia de lectura intensa de Fernando Pessoa. No debe olvidarse que ya en 1957 Crespo había traducido y publicado en la Colección Adonáis de Ediciones Rialp, una selección titulada “Los poemas de Alberto Caeiro” con un pequeño estudio introductorio en el que, como en algunos otros artículos publicados hasta entonces, hablaba también de Bernardo Soares y el "Libro del desasosiego".

Dispersos en revistas de iberoamérica es posible encontrar fragmentos del Libro desde los años cincuenta traducidos o insertados en medio de artículos críticos, interpretativos o de divulgación. José Luís García Martín, Santiago Kovadloff, Rodolfo Alonso, Octavio Paz, José Ángel Cilleruelo, Eugenio Montejo y varios otros son los nombres que pueden encontrarse entre las más recurrentes de estas visitas al libro que, durante años, pareció (y parece) no terminar de brotar.

Tras la edición traducida por Ángel Crespo, pasaron casi veinte años antes de que una nueva traducción fuera publicada como libro en nuestra lengua. Santiago Kovadloff (desde Argentina –Emecé, 2000–) y Perfecto E. Cuadrado (desde España –Acantilado, 2002–) acogieron la edición portuguesa de Richard Zenith (Assírio & Alvim, 1998) para ofrecer sus versiones. Tiempo después, Manuel Moya (Baile del Sol, 2010) se sumaba a los traductores del libro, teniendo por fuente la cuarta edición portuguesa de Richard Zenith (Assírio & Alvim, 2003), misma que usó el mexicano Miguel Ángel Flores en su selección de fragmentos titulada “Desasosiegos” (Verdehalago, 2011) y Miguel Ángel Flórez para los fragmentos incluidos en su antología de Fernando Pessoa “El misterio del mundo” (Paréntesis, 2009).

Aparecida en 2010 en Portugal la edición crítica del “Livro do desasocego” (IN-CM) al cuidado del colombiano Jerónimo Pizarro, miembro entonces del Equipa Pessoa (Grupo de Trabalho para o Estudo do Espólio e Edição da Obra Completa de Fernando Pessoa) coordinado por Ivo Castro, una organización cronológica (ya fuera mediante fechas atestadas o datación científica) de los fragmentos; la corrección de errores de lectura de los manuscritos y dactiloscritos y la posibilidad de conocer, gracias al aparato crítico-genético que acompaña la obra las variantes de lectura, enmendaduras y demás particularidades, abría nuevamente el libro a los lectores más empecinados.  En español, Antonio Sáez Delgado (Pre-Textos, 2014), acomete la traducción desde la versión vernácula que de su edición crítica hiciera Jerónimo Pizarro para Edições Tinta-da-China en 2013.

«O meu estado de espírito obriga-me agora a trabalhar bastante, sem querer, no Livro do Desassocego*. Mas tudo fragmentos, fragmentos, fragmentos.» Escribe Pessoa en una carta a Adolfo Casais-Monteiro del 14 de Noviembre de 1914; la confesión, con todo y los diversos matices que el pensamiento pessoano da a la sinceridad, no puede ser entendida como menos que un derrotero y una aceptación de la derrota. Un derrotero porque no pretende unidad aquel que dubitativo afirma “Déus não tem unidade, / como a terei eu?” y aceptación de la derrota de aquel que sabe que nuestra única patria posible es el instante, limitado y natural al que toda puerta que se abre para entrar es una puerta de salida; y así la voz que dice la existencia es una voz ausente, resquebrajada, hecha fragmentos.

Leí en 1992 o 1993, por primera vez y de un tirón (cosa que ya soy incapaz de repetir) el Libro del desasosiego en la traducción de Ángel Crespo. Conocía levemente a Pessoa por algunas traducciones aparecidas a finales de los años ochenta en el Magazin Dominical, suplemento literario del diario El Espectador que después, hacia 1994, publicaría, en el marco de la colección “Periolibros”, la antología de Pessoa traducida por Octavio Paz en 1962 (UNAM) acompañada por su ensayo “El desconocido de sí mismo” y con ilustraciones de Vieira da Silva.  Esta “primera” lectura del Libro fue decisiva. Comencé a buscar con insistencia y a leer y estudiar cuánto podía sobre el autor y sus obras y, de paso, su lengua portuguesa. Ese mismo año, 1994, pude hacerme una copia de la edición portuguesa de Teresa Sobral Cunha (Presença, 1990-1991, 2 volúmenes) y recorrer con atención, pasmo y desconcierto, los pasajes que tanto resonaban en mí en la traducción de Crespo. Dediqué horas de deleite a comparar las ediciones. A identificar las equivalencias de las dos ediciones. A sopesar las variaciones que percibía entre los tonos de los fragmentos que Teresa Sobral Cunha atribuía a Vicente Guedes y los que atribuía a Bernardo Soares, a comprender (comprender siempre es una sensación incomunicable y necesariamente subjetiva) la hesitación, las razones de la lucha contra la acción, de la relación del sueño con el arte, del propósito de una ciencia de las sensaciones en la que el álgebra del misterio opera una geometría del abismo… Un par de años después comencé a ensayar traducciones de Pessoa a diestra y siniestra, pequeños poemas, líneas, fragmentos, trozos de cartas, todo lo que caía en mis manos de novedoso quería hacerlo también resonar en las palabras que me eran más cercanas. “Pessoas de Pessoa” surgió como un grupo de discusión en un servidor de Gopher hacia finales de 1995 y, desde 1996, como un ‘listserv’ y, a mediados de 2001 tomó más “cuerpo” entre los primeros Yahoo! Groups y Google Groups. Este blog es algo así como la desembocadura de este periplo que no puede más que continuar, que una y otra vez reincide y se renueva, que sabe que está abocado (y se siente llamado) al cambio continuo, a la renovación y la pluralidad.

Coordinado por los profesores Manuel Portela y António Rito Silva, el Arquivo LdoD, un repositorio digital colaborativo del Libro del Desasosiego, impulsado por el Centro de Literatura Portuguesa de la Universidade de Coimbra y con el apoyo de diversos organismos portugueses e internacionales, se encuentra en línea desde 2017, permitiendo el acceso comparado a las ediciones portuguesas principales del Libro del desasosiego así como a los soportes digitales de los originales que se conservan en la Biblioteca Nacional de Portugal y otras colecciones.

La incorporación al corpus del Libro del manuscrito del Barão de Teive, “A educação do Stoico” que propone la estudiosa pessoana Teresa Rita Lopes en su edición “Livro(s) do desassossego” (Global, 2015) puede resultar llamativa, aunque los argumentoss esgrimidos por la editora sean un poco débiles y, por momentos, exagerados en su carácter de reactivos (propiamente hablando, la edición es una reacción a las ediciones de Zenith y Pizarro). Aún no termino de convencerme de la posibilidad/necesidad de esta integración, aunque estilísticamente los fragmentos de “La educación del estoico” coincidan en muchos aspectos con los del “Libro del desasosiego” (tanto bajo el nombre de Soares como bajo el nombre de Guedes, claramente diferenciados) y las hesitaciones del propio Pessoa en algunos fragmentos en cuanto a su destinación diferenciada a uno u otro libro tengan su peso, lo que prevalece es la idea de que si Pessoa hubiera encontrado el momento de organizar sus papeles para publicación, muy posiblemente se habría inclinado por una selección bajo su nombre y, a lo sumo, una veladura (sub-personalidad) como esel semiheterónimo Bernardo Soares; y más que una “continuidad orgánica” –como le atribuye Teresa Rita Lopes– termine por tener una discontinuidad artificial como es el flujo natural de la voz que precisa callar para ritmarse, de la escritura que carga de significados trazos y espacios vacíos, de la consciencia que sabe que no puede apresar el instante en su perpetua fuga y que, al mismo tiempo, se sabe echa de tiempo.


La serie de entradas: “Fragmentos, fragmentos, fragmentos… ” que hoy comienza, aspira a visitar a lo largo de aproximadamente un año todos aquellos fragmentos que palpitan en ese corazón creativo que tiene por título “Livro do desasocego / desassossego / desassocego”, presentando una ‘traducción-proceso’ que asume al mismo tiempo la “imposibilidad” de toda traducción y la ‘innecesariedad’ latente de la traducción entre lenguas tan cercanas como el portugués y el español (tal como consideraba Pessoa). Mi traducción sacrifica muchas veces el vuelo creativo que podría permitirse  para un resultado, por decirlo así, más literario, en aras de “preservar” y “resaltar” algunas particularidades de la escritura del Libro del desasosiego en el que Pessoa, por momentos, con la precisión de quien registra sus cuentas en el “Gran Libro como dicen los franceses”, (parafraseando un pasaje largamente discutido), no solo trasgrede la ortografía y la sintaxis sino también, pareciera, la semántica habitual del portugués de su época (y de siempre). La misma ortografía del título “Livro do desasossego / desassossego / desasocego” es todo un enigma de sentido que se extiende y aquilata a lo largo de la obra.

Presento, en la medida de lo posible, señales de localización de los fragmentos aludidos en todas las ediciones (traducciones) publicadas total o parcialmente en castellano de las que tengo noticia e intento, referir también las equivalencias en algunas ediciones de otras lenguas que he consultado o leído.

El propósito es publicar, desde hoy en adelante,  aquí, en Pessoas de Pessoa los fragmentos de esta obra-vida de Fernando Pessoa; cada uno como una entrada del blog siempre abierta al cambio y al comentario. Cada entrada incluirá las referencias a los números de fragmento correspondientes en las diversas ediciones portuguesas y en las traducciones españolas y, eventualmente, de otras lenguas.  Las etiquetas de cada entrada son, de algún modo, indicaciones de lectura, marcas temáticas o particularidades que están patentes o latentes en cada uno de los fragmentos considerados. El orden de aparición reproduce el criterio cronológico optado por la edición crítica de la IN-CM, pero acoge en dicho orden los fragmentos y escritos preambulares o circundantes que recoge el Arquivo LdoD siempre que resulte clara su datación en alguna de las ediciones que los recogen y, en caso contrario, se dejarán para el final, a manera de anexos. La incorporación a este flujo cronológico de relectura de los fragmentos que conforman “A educação do stoico”, en caso de hacerse, no afectará la numeración principal de las entradas de esta colección sino que incluirá marcas de equivalencia propias.

En las tablas de equivalencias que acompañan a cada fragmento entre llaves (para las ediciones portuguesas) y entre corchetes (para las traducciones españolas), las abreviaturas usadas serán:


EDICIONES PORTUGUESAS



JdPC
Jacinto do Prado Coelho (Ática, 1982)
TSC
Teresa Sobral Cunha (Presença, 1990-1991); (Relógio d’Água, 5 º Ed., 2013)
RZ
Richard Zenith (Assírio & Alvim, 1998); (Assírio & Alvim, 11 º Ed., 2014)
JP
Jerónimo Pizarro (IN-CM, 2010); (Tinta-da-China, 2013)
ALdoD
(Arquivo LdoD, 2017)


TRADUCCIONES ESPAÑOLAS



AC
Ángel Crespo (Seix-Barral, 1984); (Seix-Barral, 2008)
SK
Santiago Kovadloff (Emecé, 2000)
PC
Perfecto E. Cuadrado (Acantilado, 2002); (Acantilado, 2 ª Ed., 2013)
MM
Manuel Moya (Baile del Sol, 2010); (Alianza Ed., 2016)
ASD
Antonio Sáez Delgado (Pre-Textos, 2014)
MAF
Miguel Ángel Flórez. “Desasosiegos. Fragmentos” (Verdehalago, 2010)
JLGM
José Luís García Martín. “El misterio del mundo. Antología” (Paréntesis, 2013); y “Plural esencial” (Renacimiento, 2015)
LM
Luís Morales. “Libro del desasosiego. Un día en la (no) vida de Bernardo Soares”. Antología (Funambulista, 2014)
GT
Gonzalo Torné. “Diarios completos” (Hermida editores, 2017)
AM
Adán Méndez. “Papeles personales” (Universidad Diego Portales, 2016)
ET
Evelio Traba. “Toda la gente que conozco” (Verbum, 2017)






jueves, noviembre 30, 2017

A 82 años de la muerte de Fernando Pessoa, «Cómo era ninguna cosa / ese vuelo de existir.»


Fernando Pessoa murió en Lisboa un 30 de noviembre de 1935. Entre sus muchos poemas en los que la idea de muerte hace presencia, revisito hoy estos tres, escritos todos en 1934, poco más de un año antes de su muerte. Un año en el que casi puede afirmarse que pasó todos los días escribiendo en una manía que, nosotros, lectores de su obra, no podemos menos que celebrar.



Cuando muera yo y tú seas,
¡Oh prado!, cuanto ya no sé,
habrá prados mejores
para lo mejor que yo seré.

Y las flores que aquí son bellas
en los campos que veo aquí,
con colores serán estrellas
en los vastos campos de allí.

Y tal vez mi corazón
viendo esa otra naturaleza
más natural que esta visión
que aquí nos mintió certeza,

pueda, como ave que se posa
por fin en una rama, sentir
cómo no era ninguna cosa
ese vuelo de existir.

Fernando Pessoa, 1-7-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Quando eu morrer e tu fores,
Ó prado, o que já não sei,
Haverá prados melhores
Para o melhor que eu serei. 
E as flores que aqui são belas
Nos campos que vejo aqui,
Com cores serão estrelas
Nos vastos campos de ali. 
E tal vez meu coração
Vendo essa outra natureza
Mais natural que a visão
Que aqui nos mentiu certeza, 
Possa, como ave que pousa
Por fim num ramo, sentir
Como era nenhuma cousa
Esse vôo de existir. 
Fernando Pessoa, 1-7-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [85] p. 85



En lo alto de la torre está el reloj,
más alto aún el sol está.
Hora tras hora dice el uno mi obituario
el otro no habla: brilla y existe.

No sé quien mide el tiempo aquí:
Si el que las horas da en la alta torre
si aquel que alumbra, y se ríe
de que alguien pueda suponer que muere.

Fernando Pessoa, 4-8,1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
No alto da torre está o relógio,
Mais alto ainda o sol está.
Hora a hora um diz meu necrológio
O outro não falla: brilha e há. 
Não sei quem mede o tempo aqui:
Se o que da horas na alta torre
So o que só alumia, e ri
De alguém poder supor que morre. 
Fernando Pessoa, 4-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [121] p. 105


Suenan las doce. Es el fin…
¡Y es el comienzo de otro día!…
¡Oh, corazón!, aprende así
que la vida, que se siente en mí,
cuando termine ha de comenzar…

No hay muerte. Y el lento y breve son
del reloj dando las horas que existen
Sólo tiene la cuerda, sin aliento.
No cuenta con el pensamiento
ni con las horas que habrá.

Fernando Pessoa, 6-8-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Soam doze horas. É o fim…
E é o principio de outro dia!…
Ó coração, apprende assim
Que a vida, que se sente em mim,
Quando acabar é que principia… 
Não há morte. E o som breve e lento
Do relógio a dar horas que há
Tem só a corda, sem alento.
Não conta com o pensamento
Nem com as horas que haverá. 
Fernando Pessoa, 6-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [133] p. 111

miércoles, noviembre 01, 2017

«¡Tantos poemas contemporáneos!», un poema de Álvaro de Campos en 1 de Noviembre de 1934

Escribía Álvaro de Campos un día como hoy, 1 de noviembre de 1934.


¡Tantos poemas contemporáneos!
–Tantos poetas absolutamente de hoy–
Interesante todo, interesantes todos…
Ah, pero todo es casi…
Todo es vestíbulo
y todo solo por escribir.
Ni arte,
ni ciencia
ni verdadera nostalgia…
Este miró bien el silencio de aquel ciprés…
Este vio bien el poniente por detrás del ciprés…
Este reparó bien en la emoción que todo aquello daría…
¿Pero después?
Ah, poetas míos, poetas míos, –¿y después?–
Lo peor viene siempre después…
Es que para decir es preciso pensar
–pensar con el segundo pensamiento–
Y ustedes, viejos míos, poetas y poemas.
solo piensan con la primaria rapidez del ansia –que es la de la pluma– 
Más vale el clásico seguro,
más vale el soneto constante,
más vale cualquier cosa, aunque sea mala,
que los alrededores inconstruídos de cualquier cosa buena…
«¡Tengo el alma mía!»
No, no tienes: tienes la sensación de ella.
¡Cuidado con la sensación!
Muchas veces es de los demás,
y muchas veces es nuestra
solo por el tonto accidente de sentirla nosotros… 
Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)
1-11-1934
Traducción de Carlos Ciro

Ricardo Fernández Pérez (Ricardo Ranz). Acuarela, 20 x 35 cm.
De la serie titulada "La última mirada de Fernando Pessoa"



Original portugués:
Tantos poemas contemporâneos! / Tantos poetas absolutamente de hoje — / Interessante tudo, interessantes todos... / Ah, mas é tudo quase... / É tudo vestíbulo / E tudo só para escrever. / Nem arte, / Nem sciencia / Nem verdadeira nostalgia... / Este olhou bem o silêncio desse cypreste... / Esse viu bem o poente por trás do cypreste... / Este reparou bem na emoção que tudo isso daria... / Mas depois?... / Ah, meus poetas, meus poemas — e depois? / O pior é sempre o depois... / É que para dizer é preciso pensar — / Pensar com o segundo pensamento — / E vocês meus velhos, poetas e poemas, / Pensam só com a rapidez primária da ancia — é a da pena — // Mais vale o clássico seguro. / Mais vale o soneto contente. / Mais vale qualquer coisa, ainda que má, / Que os arredores inconstruídos duma qualquer coisa boa... / "Tenho a minha alma!" / Não, não tens: tens a sensação dela. / Cuidado com a sensação. / Muitas vezes é dos outros, / E muitas vezes é nossa / Só pelo acidente estonteado de a sentirmos...