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Crónicas decorativas (un manifiesto)

También en 1914, tras las publicaciones de Pessoa sobre la “Nova Poesía Portugueza” de 1912 y 1913 en la revista A Aguia; y en el mismo año de la llamada “eclosión heteronímica”, Pessoa concibió el proyecto de escritura que tituló “Crónicas decorativas”, del cual publicó una única muestra el 12 de septiembre de 1914 en el N º 12 del diario lisboteta O Raio. El elemento común a estas crónicas (la publicada y las que permanecieron inéditas en vida de Pessoa) es una idea paradójica y oscura de la realidad, que incorpora lo inexistente entre lo real y asume la realidad como ficción, como algo construido por entes falsos. Una realidad a la que solo podría mirarse con un objetivismo estético (como el que representa, tal vez, el heterónimo maestro Alberto Caeiro) y que patentiza la necesidad también de una ontología y una estética de lo inexistente y también de las ciencias que las acompañan como son la psicología y una antropología que, en un tono también humorístico y, por momentos, satíri…
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Pasar de las horas o Walt Whitman - (y una nota de I. I. Crosse sobre Álvaro de Campos y Whitman)

En el bicentenario del nacimiento de Walt Whitman (1819-1892),  vuelvo sobre este fragmento de canto de Álvaro de Campos, que tal vez nunca hubiera terminado de decidirse si incorporarlo a su enorme "Saludo a Walt Whitman" (Saudação a Walt Whitman) o al sobrecogedor "Pasar de las horas" (Passagem das horas).
Se trata de un manuscrito claro, identificado con la cota [71-3] del espólio pessoano mantenido en la Biblioteca Nacional de Portugal y previamente editado y traducido en numerosos volumenes, tanto independientemente como sumado a una de las dos series líricas entre las que Pessoa dudó para asociarlo.
Acompaño este poema (fragmento de poema) con una breve nota del heterónimo crítico y traductor I. I. Crosse, en la que habla de Álvaro de Campos y de Walt Whitman.


En el 'Día Triunfal', la oda del mismo nombre, de Álvaro de Campos

El 8 de marzo de 1914 fue llamado por Pessoa, el Día Triunfal de su vida. Día en el que, a medio camino entre la realidad comprobable en los poemas materializados y la realidad de la metáfora de su relato vívido en la famosa carta a Adolfo Casais-Monteiro sobre la génesis de los heterónimos, del 13 de enero de 1935, habría Pessoa compuesto treinta y tantos poemas de O Guardador de Rebanhos, de Alberto Caeiro, los seis poemas ortónimos que conforman el ciclo Chuva oblíqua y la Oda Triunfal de Álvaro de Campos, que recuerdo hoy aquí.



ODA TRIUNFAL [6-1914]

Bajo la dolorosa luz de las lámparas eléctricas de la fábrica
tengo fiebre y escribo.
Escribo rechinando los dientes, fiera ante la belleza de esto,
ante la belleza de esto totalmente desconocida para los antiguos.

¡Oh ruedas, oh engranajes, r-r-r-r-r-r-r21 eterno!
¡Fuerte espasmo contenido de los maquinismos en furia!
¡En furia dentro y fuera de mí,
a través de todos mis nervios disecados,
y a través de todas las papilas de todo con…

Clarice Lispector: "Fernando Pessoa ayudándome"

El 9 de diciembre de 1977, murió, en Río de Janeiro, Chaya Pinkhasovna Lispector, Clarice, la notable escritora brasileña de origen ucraniano, autora de algunas de las mejores páginas de la literatura en lengua portuguesa del siglo XX. Con ocasión de los aniversarios de su nacimiento y de su muerte, recuerdo esta columna suya en la que refería una cita de Fernando Pessoa que bien vale agradecer (como hace ella) y a la que agrego su contexto en la escritura pessoana.

Fernando Pessoa ayudándome

Noto algo extremadamente desagradable. Estas cosas que ando escribiendo aquí no son, creo, propiamente crónicas, pero ahora entiendo a nuestros mejores cronistas. Dado que ellos firman, no consiguen escapar a revelarse. Hasta cierto punto, nosotros los conocemos íntimamente. Y, en lo que a mí respecta, esto me desagrada. En la literatura de libros permanezco anónima y discreta. En esta columna estoy de algún modo dándome a conocer. ¿Pierdo mi intimidad secreta? ¿Pero, qué hacer? Es mía. Me parece q…

Oh curva del horizonte... En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa

En el aniversario 83 de la muerte de Fernando Pessoa, Oh curva del horizonte


Tres poemas que esbozó Pessoa tienen esta imagen de línea curva del horizonte como correlato de la muerte. Hoy, pasados 83 años de la muerte del poeta, los recojo en esta entrada del blog:





[119-10r, 44-54r]

Oh curva del horizonte, quien te pasa
pasa de ser visto, no de ser ni de estar.
Saeta, que el inerme pecho me traspasa,
no duelas, que morir es continuar.

No veo ya ese a quien quise. La copa,
de oro, no se quebró. Caída al mar
se hundió, pero en el fondo su gracia
está oculta para nosotros, aún sin cambiar.

Oh curva del horizonte, yo me aproximo.
Para quien dejo, un día cesaré
en la vista del último sobre el monte último.

Pero para mí, la eternidad misma seguiré
en la curva, hasta que el tiempo la esfera
………………………………………
Y allí donde estuve un día volveré.

Fernando Pessoa, 13-5-1921


Original:Ó curva do horizonte, quem te passa / Passa da vista, não de ser ou star. / Setta, que o peito inerme me traspassa, / Nã…

Aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos... "Fijar un estado de alma"

En el aniversario 128 del nacimiento de Álvaro de Campos, este apunte suyo, parte de un proyecto de prefacio para el "Cancioneiro" –uno o dos volúmenes de poemas ortónimos que planeó publicar en múltiples ocasiones Fernando Pessoa–.




    Fijar un estado de alma, aunque no lo sea, en versos que lo traduzcan impersonalmente; describir las emociones que no se sintieron con la propia conmoción con que se sintieron: es este el privilegio de quienes son poetas porque, si no lo fueran, nadie les creería.
    Hay poetas que hacen esto conscientemente, como Fernando Pessoa. Hay poetas que hacen esto inconscientemente, como Fernando Pessoa.     Soy demasiado amigo de Fernando Pessoa para hablar bien de él sin sentirme mal: la verdad es una de las peores hipocresías a las que nos obliga la amistad.     Si el lector encuentra injustas las palabras que precedieron a estas, suponga que escribí las que juzga justas. Lo que esté bien estará bien sin ninguno de nosotros.     Por lo demás, el único…