jueves, noviembre 30, 2017

A 82 años de la muerte de Fernando Pessoa, «Cómo era ninguna cosa / ese vuelo de existir.»


Fernando Pessoa murió en Lisboa un 30 de noviembre de 1935. Entre sus muchos poemas en los que la idea de muerte hace presencia, revisito hoy estos tres, escritos todos en 1934, poco más de un año antes de su muerte. Un año en el que casi puede afirmarse que pasó todos los días escribiendo en una manía que, nosotros, lectores de su obra, no podemos menos que celebrar.



Cuando muera yo y tú seas,
¡Oh prado!, cuanto ya no sé,
habrá prados mejores
para lo mejor que yo seré.

Y las flores que aquí son bellas
en los campos que veo aquí,
con colores serán estrellas
en los vastos campos de allí.

Y tal vez mi corazón
viendo esa otra naturaleza
más natural que esta visión
que aquí nos mintió certeza,

pueda, como ave que se posa
por fin en una rama, sentir
cómo no era ninguna cosa
ese vuelo de existir.

Fernando Pessoa, 1-7-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Quando eu morrer e tu fores,
Ó prado, o que já não sei,
Haverá prados melhores
Para o melhor que eu serei. 
E as flores que aqui são belas
Nos campos que vejo aqui,
Com cores serão estrelas
Nos vastos campos de ali. 
E tal vez meu coração
Vendo essa outra natureza
Mais natural que a visão
Que aqui nos mentiu certeza, 
Possa, como ave que pousa
Por fim num ramo, sentir
Como era nenhuma cousa
Esse vôo de existir. 
Fernando Pessoa, 1-7-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [85] p. 85



En lo alto de la torre está el reloj,
más alto aún el sol está.
Hora tras hora dice el uno mi obituario
el otro no habla: brilla y existe.

No sé quien mide el tiempo aquí:
Si el que las horas da en la alta torre
si aquel que alumbra, y se ríe
de que alguien pueda suponer que muere.

Fernando Pessoa, 4-8,1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
No alto da torre está o relógio,
Mais alto ainda o sol está.
Hora a hora um diz meu necrológio
O outro não falla: brilha e há. 
Não sei quem mede o tempo aqui:
Se o que da horas na alta torre
So o que só alumia, e ri
De alguém poder supor que morre. 
Fernando Pessoa, 4-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [121] p. 105


Suenan las doce. Es el fin…
¡Y es el comienzo de otro día!…
¡Oh, corazón!, aprende así
que la vida, que se siente en mí,
cuando termine ha de comenzar…

No hay muerte. Y el lento y breve son
del reloj dando las horas que existen
Sólo tiene la cuerda, sin aliento.
No cuenta con el pensamiento
ni con las horas que habrá.

Fernando Pessoa, 6-8-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Soam doze horas. É o fim…
E é o principio de outro dia!…
Ó coração, apprende assim
Que a vida, que se sente em mim,
Quando acabar é que principia… 
Não há morte. E o som breve e lento
Do relógio a dar horas que há
Tem só a corda, sem alento.
Não conta com o pensamento
Nem com as horas que haverá. 
Fernando Pessoa, 6-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [133] p. 111

miércoles, noviembre 01, 2017

«¡Tantos poemas contemporáneos!», un poema de Álvaro de Campos en 1 de Noviembre de 1934

Escribía Álvaro de Campos un día como hoy, 1 de noviembre de 1934.


¡Tantos poemas contemporáneos!
–Tantos poetas absolutamente de hoy–
Interesante todo, interesantes todos…
Ah, pero todo es casi…
Todo es vestíbulo
y todo solo por escribir.
Ni arte,
ni ciencia
ni verdadera nostalgia…
Este miró bien el silencio de aquel ciprés…
Este vio bien el poniente por detrás del ciprés…
Este reparó bien en la emoción que todo aquello daría…
¿Pero después?
Ah, poetas míos, poetas míos, –¿y después?–
Lo peor viene siempre después…
Es que para decir es preciso pensar
–pensar con el segundo pensamiento–
Y ustedes, viejos míos, poetas y poemas.
solo piensan con la primaria rapidez del ansia –que es la de la pluma– 
Más vale el clásico seguro,
más vale el soneto constante,
más vale cualquier cosa, aunque sea mala,
que los alrededores inconstruídos de cualquier cosa buena…
«¡Tengo el alma mía!»
No, no tienes: tienes la sensación de ella.
¡Cuidado con la sensación!
Muchas veces es de los demás,
y muchas veces es nuestra
solo por el tonto accidente de sentirla nosotros… 
Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)
1-11-1934
Traducción de Carlos Ciro

Ricardo Fernández Pérez (Ricardo Ranz). Acuarela, 20 x 35 cm.
De la serie titulada "La última mirada de Fernando Pessoa"



Original portugués:
Tantos poemas contemporâneos! / Tantos poetas absolutamente de hoje — / Interessante tudo, interessantes todos... / Ah, mas é tudo quase... / É tudo vestíbulo / E tudo só para escrever. / Nem arte, / Nem sciencia / Nem verdadeira nostalgia... / Este olhou bem o silêncio desse cypreste... / Esse viu bem o poente por trás do cypreste... / Este reparou bem na emoção que tudo isso daria... / Mas depois?... / Ah, meus poetas, meus poemas — e depois? / O pior é sempre o depois... / É que para dizer é preciso pensar — / Pensar com o segundo pensamento — / E vocês meus velhos, poetas e poemas, / Pensam só com a rapidez primária da ancia — é a da pena — // Mais vale o clássico seguro. / Mais vale o soneto contente. / Mais vale qualquer coisa, ainda que má, / Que os arredores inconstruídos duma qualquer coisa boa... / "Tenho a minha alma!" / Não, não tens: tens a sensação dela. / Cuidado com a sensação. / Muitas vezes é dos outros, / E muitas vezes é nossa / Só pelo acidente estonteado de a sentirmos...

domingo, octubre 15, 2017

En el aniversario 127 de Álvaro de Campos

Álvaro de Campos nació en Tavira, pueblo del Algarve portugués, un 15 de octubre de 1990 a la 1:30 p. m., según nos cuenta el horóscopo que para él realizó Fernando Pessoa. Hoy se cumplen, pues, 127 años de su nacimiento. Un 15 de octubre de 1930 escribió este pequeño poema. Sirva para recordarlo.


He escrito más versos que verdad.
He escrito principalmente
porque otros han escrito.
¿Si nunca hubieran existido poetas en el mundo,
sería yo capaz de ser el primero?
¡Nunca!
Sería un individuo perfectamente plausible,
tendría casa propia y moral.
¡Señora Gertrudes!
Limpió usted mal este cuarto:
¡Sáqueme de aquí estas ideas!

[circa 15-10-1930]

Álvaro de Campos (Fernando Pessoa)
Traducción de Carlos Ciro
El Mago. Acuarela (20 x 35 cm), por Ricardo Ranz.



Original portugués:
[98] / Tenho escrito mais versos que verdade. /  Tenho escripto principalmente / Porque outros têm escripto. / Se nunca tivesse havido poetas no mundo, / Seria eu capaz de ser o primeiro? / Nunca! / Seria um indivíduo perfeitamente consentivel, / Teria casa própria e moral. / Senhora Gertrudes! / Limpou mal este quarto: / Tire-me essas idéas de aqui!
[c. 15-10-1930]
Pessoa, Fernando. Obras de Álvaro de Campos (Edição de Jerónimo Pizarro e Antonio Cardiello.) Lisboa: Tinta-Da-China, 2014.  p. 262.


Y, también escrita por Pessoa un 15 de octubre de 1920, esta carta a Ophélia Queiroz en la que el espíritu de Álvaro de Campos está presente.


Bebecito:
     Tienes más que millares –tienes millones– de razones para estar enfadada, irritada, ofendida conmigo. Pero la culpa no ha sido mía; ha sido de aquel Destino que acaba de condenarme el cerebro, no diré definitivamente, pero, cuando menos, a un estado que exige un tratamiento cuidadoso como no sé si podré tener.
     Tengo la intención (sin aplicar ahora el célebre decreto del 11 de mayo) de ingresar a un sanatorio mental el mes entrante, para ver si allí encuentro un cierto tratamiento que me permita resistir la ola negra que está cayendo sobre mi espíritu. No conozco el resultado del tratamiento –esto es, no puedo prever cuál pueda ser.–
     Nunca me esperes; si me apareciera será en la mañana, cuando vas hacia la oficina, en Poço Novo.
     No te preocupes.
     ¿En últimas, qué pasó? ¡Me habían cambiado por Álvaro de Campos! 
Siempre muy tuyo
Fernando
15/10/1920

Fernando Pessoa
Traducción de Carlos Ciro.

Enviando una carta a Ofelia. Acuarela (20 x 35 cm), por Ricardo Ranz.


Original portugués:
Bebezinho: // Tens mais que milhares — tens milhões — de razões para estares zangada, irritada, ofendida comigo. Mas a culpa mal tem sido minha; tem sido daquele Destino que acaba de me condenar o cérebro, não direi definitivamente, mas, pelo menos, a um estado que exige um tratamento cuidado, como não sei se poderei ter. // Tenciono (sem aplicar agora o célebre decreto de 11 de Maio) ir para uma casa de saúde para o mês que vem, para ver se encontro ali um certo tratamento que me permita resistir à onda negra que me está caindo sobre o espírito. Não sei o resultado do tratamento — isto é, não antevejo bem qual possa ser. // Nunca esperes por mim; se te aparecer será de manhã, quando vais para o escritório, no Poço Novo. // Não te preocupes. // Afinal o que foi? Trocaram-me pelo Álvaro de Campos! // Sempre muito teu // // Fernando // // 15/10/1920
15-10-1920
Cartas de Amor. Fernando Pessoa. (Organização, posfácio e notas de David Mourão Ferreira. Preâmbulo e estabelecimento do texto de Maria da Graça Queiroz.) Lisboa: Ática, 1978 (3ª ed. 1994).  - 35.

domingo, julio 16, 2017

«No quiero incluir el tiempo en mi esquema» Alberto Caeiro


Vive, dices, en el presente;
vive solo en el presente.

Pero yo no quiero el presente, quiero la realidad;
Quiero las cosas que existen, no el tiempo que las mide.

¿Qué es el presente?
Es una cosa relativa al pasado y al futuro.
Es una cosa que existe en virtud de que otras cosas existan.
Yo sólo quiero la realidad, las cosas sin presente.

No quiero incluir el tiempo en mi esquema.
No quiero pensar en las cosas como presentes; quiero pensar en ellas como cosas.
No quiero separarlas de sí-mismas, tratándolas como presentes.

Yo ni como reales debería tratarlas.
Yo no debería tratarlas como nada.

Yo debería verlas, apenas verlas;
verlas hasta no poder pensar en ellas,
verlas sin tiempo ni espacio,
ver pudiendo prescindir de todo menos de lo que se ve.
Es esta la ciencia de ver, que no es ninguna.

19-7-1920
Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)
Traducción de Carlos Ciro


Vive, dizes, no presente;
Vive só no presente.

Mas eu não quero o presente, quero a realidade;
Quero as coisas que existem, não o tempo que as mede.

O que é o presente?
É uma coisa relativa ao passado e ao futuro.
É uma coisa que existe em virtude de outras coisas existirem.
Eu quero só a realidade, as coisas sem presente.

Não quero incluir o tempo no meu esquema.
Não quero pensar nas coisas como presentes; quero pensar nelas como coisas.
Não quero separá-las de si-próprias, tratando-as por presentes.

Eu nem por reais as devia tratar.
Eu não as devia tratar por nada.

Eu devia vê-las, apenas vê-las;
Vê-las até não poder pensar nelas,
Vê-las sem tempo, nem espaço,
Ver podendo dispensar tudo menos o que se vê.
É esta a ciência de ver, que não é nenhuma.

19-7-1920

Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)

domingo, abril 16, 2017

"Yo ni siquiera soy poeta: veo.". Alberto Caeiro, 128 aniversario de su nacimiento.

"Yo ni siquiera soy poeta: veo."

Alberto Caeiro (Alberto Caeiro da Silva), que en la cronología pessoana habría nacido el 16 de abril de 1889 a la 1:45 p. m. en Lisboa, surge, en la escritura de Pessoa, el famoso 8 de marzo de 1915, el 'día triunfal', como personaje central (maestro) del círculo ficcional de personalidades que conformaron el "drama em gente" pessoano. Campos y Pessoa le atribuyen un semblante divino e infantil, propio de alguien que es, a un tiempo, sabio e inocente. En un fragmento de entrevista a Alberto Caeiro firmada por Alexander Search, dice Caeiro: 

«Soy inclusive el primer poeta que recordó que la Naturaleza existe. Los demás poetas han cantado la Naturaleza subordinándola a ellos, como si ellos fueran Dios; yo canto la naturaleza subordinándome a ella, porque nada me indica que yo soy superior a ella, dado que ella me incluye, que yo nazco de ella y que [] ...
     Mi materialismo es un materialismo espontáneo. Soy perfectamente y constantemente ateo y materialista. No ha existido nunca, estoy seguro, un materialista y un ateo como yo... Pero eso se debe a que el materialismo y el ateísmo sólo ahora encontraron en mí su poeta.»

Y, Ricardo Reis, otro de sus discípulos, escribe:

«Alberto Caeiro es, creemos, el mayor poeta del siglo veinte, por ser el más completo subversor de todas las sensibilidades diversamente conocidas y de todas las fórmulas intelectuales variadamente aceptadas. Vivió y pasó oscuro y desconocido. Es esa (dicen los ocultistas) la (señal) distintiva de los Maestros.
     Los propios griegos de la gran Grecia, creadores del Objetivismo, no alcanzaron el Objetivismo Trascendente del asombroso portugués a quien nada dio la fama porque él nada le pidió; y tampoco, porque, si algo le pidiese, ella (hoy tan injustamente pródiga) no sabría qué darle. (...)
     La obra de Caeiro es menester que sea leída con una atención nueva. Todo es nuevo en ella. Ni la sustancia intelectual, ni el arte de las imágenes, ni la misma figuración verbal tienen precedentes o alianzas.»

Para recordarlo hoy, en el 128 aniversario de su nacimiento, este poema:




La asombrosa realidad de las cosas
es mi descubrimiento de todos los días.
Cada cosa es lo que es,
y es difícil explicar a alguien cómo me alegra eso
y cuánto me basta.

Basta existir para serse completo.

He escrito poemas bastantes.
Habré de escribir muchos más, naturalmente.
Cada poema mío dice esto,
y todos mis poemas son diferentes,
porque cada cosa que existe es una manera de decir esto.

A veces me pongo a mirar hacia una piedra.
No me pongo a pensar si ella siente.
No me pierdo llamándole hermana mía.
Pero me gusta por ser ella una piedra,
me gusta ella porque ella no siente nada,
me gusta ella porque ella no tiene parentesco alguno conmigo.

Otras veces oigo pasar el viento,
y descubro que sólo para oír pasar el viento vale la pena haber nacido.

Yo no sé qué será lo que los demás pensarán leyendo esto,
pero pienso que esto ha de estar bien porque lo pienso sin esfuerzo,
y sin ideas de otras personas oyéndome pensar;
porque lo pienso sin pensamientos,
porque lo digo como mis palabras lo dicen.

Una vez me llamaron poeta materialista,
y yo me sorprendí, porque no creía
que pudiera llamárseme como cualquier cosa.
Yo ni siquiera soy poeta: veo.
Si lo que escribo tiene valor, no soy yo quien lo tiene:
el valor está allí, en mis versos.
Todo eso es absolutamente independiente de mi voluntad.

7-11-1915
Alberto Caeiro (Fernando Pessoa)
Traducción de Carlos Ciro

Ensayo de firma de Alberto Caeiro. Espolio Pessoa de la Biblioteca Nacional de Portugal. Cota [21-70]



Original portugués del poema:

A espantosa realidade das coisas
É a minha descoberta de todos os dias.
Cada coisa é o que é,
E é difícil explicar a alguém quanto isso me alegra,
E quanto isso me basta.

Basta existir para se ser completo.

Tenho escrito bastantes poemas.
Hei-de escrever muitos mais, naturalmente.
Cada poema meu diz isto,
E todos os meus poemas são diferentes,
Porque cada coisa que há é uma maneira de dizer isto.

Às vezes ponho-me a olhar para uma pedra.
Não me ponho a pensar se ela sente.
Não me perco a chamar-lhe minha irmã.
Mas gosto dela por ela ser uma pedra,
Gosto dela porque ela não sente nada,
Gosto dela porque ela não tem parentesco nenhum comigo.

Outras vezes oiço passar o vento,
E acho que só para ouvir passar o vento vale a pena ter nascido.

Eu não sei o que é que os outros pensarão lendo isto;
Mas acho que isto deve estar bem porque o penso sem esforço,
Nem ideia de outras pessoas a ouvir-me pensar;
Porque o penso sem pensamentos,
Porque o digo como as minhas palavras o dizem.

Uma vez chamaram-me poeta materialista,
E eu admirei-me, porque não julgava
Que se me pudesse chamar qualquer coisa.
Eu nem sequer sou poeta: vejo.
Se o que escrevo tem valor, não sou eu que o tenho:
O valor está ali, nos meus versos.
Tudo isso é absolutamente independente da minha vontade.

7-11-1915
Alberto Caeiro