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A 82 años de la muerte de Fernando Pessoa, «Cómo era ninguna cosa / ese vuelo de existir.»


Fernando Pessoa murió en Lisboa un 30 de noviembre de 1935. Entre sus muchos poemas en los que la idea de muerte hace presencia, revisito hoy estos tres, escritos todos en 1934, poco más de un año antes de su muerte. Un año en el que casi puede afirmarse que pasó todos los días escribiendo en una manía que, nosotros, lectores de su obra, no podemos menos que celebrar.



Cuando muera yo y tú seas,
¡Oh prado!, cuanto ya no sé,
habrá prados mejores
para lo mejor que yo seré.

Y las flores que aquí son bellas
en los campos que veo aquí,
con colores serán estrellas
en los vastos campos de allí.

Y tal vez mi corazón
viendo esa otra naturaleza
más natural que esta visión
que aquí nos mintió certeza,

pueda, como ave que se posa
por fin en una rama, sentir
cómo no era ninguna cosa
ese vuelo de existir.

Fernando Pessoa, 1-7-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Quando eu morrer e tu fores,
Ó prado, o que já não sei,
Haverá prados melhores
Para o melhor que eu serei. 
E as flores que aqui são belas
Nos campos que vejo aqui,
Com cores serão estrelas
Nos vastos campos de ali. 
E tal vez meu coração
Vendo essa outra natureza
Mais natural que a visão
Que aqui nos mentiu certeza, 
Possa, como ave que pousa
Por fim num ramo, sentir
Como era nenhuma cousa
Esse vôo de existir. 
Fernando Pessoa, 1-7-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [85] p. 85



En lo alto de la torre está el reloj,
más alto aún el sol está.
Hora tras hora dice el uno mi obituario
el otro no habla: brilla y existe.

No sé quien mide el tiempo aquí:
Si el que las horas da en la alta torre
si aquel que alumbra, y se ríe
de que alguien pueda suponer que muere.

Fernando Pessoa, 4-8,1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
No alto da torre está o relógio,
Mais alto ainda o sol está.
Hora a hora um diz meu necrológio
O outro não falla: brilha e há. 
Não sei quem mede o tempo aqui:
Se o que da horas na alta torre
So o que só alumia, e ri
De alguém poder supor que morre. 
Fernando Pessoa, 4-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [121] p. 105


Suenan las doce. Es el fin…
¡Y es el comienzo de otro día!…
¡Oh, corazón!, aprende así
que la vida, que se siente en mí,
cuando termine ha de comenzar…

No hay muerte. Y el lento y breve son
del reloj dando las horas que existen
Sólo tiene la cuerda, sin aliento.
No cuenta con el pensamiento
ni con las horas que habrá.

Fernando Pessoa, 6-8-1934
Traducción de Carlos Ciro

Original portugués:
Soam doze horas. É o fim…
E é o principio de outro dia!…
Ó coração, apprende assim
Que a vida, que se sente em mim,
Quando acabar é que principia… 
Não há morte. E o som breve e lento
Do relógio a dar horas que há
Tem só a corda, sem alento.
Não conta com o pensamento
Nem com as horas que haverá. 
Fernando Pessoa, 6-8-1934
En: Pessoa, Fernando. Poemas de Fernando Pessoa 1934-1935. Edição Crítica de Fernando Pessoa, Volume I, tomo V. Edição de Luís Prista. Lisboa, Imprensa Nacional - Casa da Moeda. 2000. [133] p. 111

Comentarios

Un placer, como siempre, leer a Pessoa en tu blog. Un fuerte abrazo.

Sandra Suárez

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