sábado, junio 13, 2015

Un poema del Ibis, Fernando Pessoa, en su aniversario 127.

En 1888, un miércoles 13 de junio hace 127 años, en Lisboa, nació Fernando Pessoa. Entre los 136 autores ficticios que, con el cuidadoso trabajo de los editores Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari, alcanzaron a cobrar alguna consistencia "individual" en la galaxia creativa de Pessoa, se encuentra Ibis, una presencia que si bien dejó su marca en pocas páginas del insondable baúl, es también una sombra de nuestro Pessoa.

Traduzco hoy un soneto, escrito por el Ibis Fernando Pessoa, en junio de 1911, por los días de su cumpleaños número 23.


Junio de 1911


Veintitrés años, inútilmente vanos,
soy veintitrés remordimientos y hastíos,
veintitrés puertos para recordar, sombríos,
descontento cada cual de los pasados.

Cada cual triste de verse presente
en la misma vida vana que los demás, ríos
de dolor que atravesaran fugitivos
sólo algas muertas yendo en la corriente

de futuros idénticos medio aterrorizados
casi en la creencia desasosegada
de ser eternamente así, cansada

la esperanza trémula, en el eterno horror
de pasar, de desear y, deseando,
no tener nada e ir corriendo y terminando.

IBIS.
Firma autógrafa de Ibis, Fernando Pessoa, para este poema [54-14v]



En: Pessoa, Fernando. Eu sou uma antologia. 136 autores ficticios. Edição de Jerónimo Pizarro e Patricio Ferrari. Lisboa, Edições Tinta-da-China. 2013. p. 310



domingo, junio 07, 2015

¡Miente aún, corazón mío! - Un poema inglés de Fernando Pessoa

Escrito un día como hoy, este poema, escrito en inglés por Fernando Pessoa que traduzco, ante la imposibilidad de traducirlo conservando su pureza formal y su precisión semántica, siguiendo la veta de sentido que creo predomina en él y con el atrevimiento de adivinar (e incorporar) el portugués y pessoano 'luar' para verter algo del misterio de la 'moonlight' que ilumina sus versos.



¿Acaso el lírico ruiseñor
olvidó esta música o contó este cuento?
Un rumor de pena entre los movimientos
entre los fantasmas de amores no encontrados,
un hálito de pérdida como un lirio desvanecido
bajor el influjo encantado de esa música.

Sueño, y la tristeza de estar vivo
es como bruma en torno de las cosas que pugnan
por una palabra dicha o un sentido para la existencia.
¿Qué enfermedad de no tener visión y estar viendo
captura con un murmullo, estremece con un pavor
el sentido innatural de mi estar aquí?

Nada: el luar. Nada: la brisa.
De seguro existen, en mares más remotos
que simples continentes de pensamientos y sueños,
penas más desarraigadas, destellos menos lúcidos.
Atención, y que la inquietud de no tener nada,
si la hay, no pese aún sobre el pensamiento y la vida.

¿Acaso la música irrumpió o cesó?
¿Acaso fue que ella me perdió o que se mezcló
con aquello en mí que nació para escucharla?
Un espíritu encarnada en un suspiro sin voz,
un rumor de aguas que en algún lugar brilla,
un luar de soñarlo, un vino curioso,

un esplendor de abrir la visión a las estrellas
sin separación de verlas palidecer,
un clarín de luna matutina brotando
desde un lugar temprano, ante el amor y el hogar.
Esto, y la música que escasamente escucho...
¡Miente aún, corazón mío! ¡Sé un sueño, pavor mío!

7-6-1919

Fernando Pessoa
Traducción de Carlos Ciro

Original:


Was it the lyrical nightingale / Forgot this music or told this tale? / A murmur of sorrow within me moves / Among the ghosts of unfound loves, / A breath of loss; like a lily faded, / By nought but the spell of that music aided. // I dream, and the sadness of being alive / Is like a mist round the things that strive / For an uttered word or a sense of being. / What sickness of having no seeing but seeing / Haunts with a murmur, thrills with a fear / The unnatural sense of my being here? // Nothing: the moonlight. Nothing: the breeze. / For sure there are, on remoter seas / Than mere containing of thoughts and dreams, / More earthless sorrows, less lucid gleams. / Care, and the fret of not having aught / If there, yet weigh not on life and thought. // Was it the music that came or ended? / Was it that it lost me or that it blended / With that of me that was born to hear it? / A voiceless sighing incarnate spirit, / A murmur of waters that somewhere shine, / A moonlight of dreaming it, a curious wine, // A splendour of opening vision to stars / No separateness from seeing them mars, / A clarion of moon-morn issuing from / The earliest place before love and home — / This, and the music I scarce can hear … / Lie still, my heart! be a dream, my fear!