[El último año de Pessoa(s); día 35]
[El último año de
Pessoa(s); día 35]
3/1/1935
Poemas y
fragmentos heterónimos - Álvaro de Campos
*
* *
Después
de haber dejado de pensar en el después
mi
vida se tornó más calma,
esto
es, menos vida.
Pasé
a ser mi acompañamiento en sordina.
Miro,
desde lo alto de la baja ventana,
las
niñitas que bailan jugueteando en la calle.
Su
destino inevitable
me
duele.
Lo
veo en el vestido entreabierto en las espaldas, y me duele.
¿Gran
aplanadora, quién te manda a aplanar esta calle
que
está pavimentada de almas?
(Pero
tu voz me interrumpe
—Voz
alta, desde allá afuera del jardín, muchacha—
Y
es como si yo dejase
Caer,
irresolutamente, un libro sobre el suelo.)
¿No
tendremos, amor mío, en esta danza de la vida
que
cual juego natural danzamos,
las
propias espaldas descubiertas
y
el mismo escote mostrándonos la piel sobre la camisa sucia?
Fernando Pessoa, 3-1-1935
Traducción de Carlos
Ciro
Depois de
quando deixei de pensar em depois
Minha vida
tornou-se mais calma —
Isto é,
menos vida.
Passei a ser
o meu acompanhamento em surdina.
Olho, do
alto da janela baixa,
As garotas
que dançam a brincar na rua.
O seu
destino inevitável
Dói-me.
Vejo-lho no
vestido entreaberto nas costas, e dói-me.
Grande
cilindro, quem te manda cilindrar esta estrada
Que está
calçada de almas?
(Mas a tua
voz interrompe-me
— Voz alta,
lá de fora do jardim, rapariga —
E é como se
eu deixasse
Cair
irresolutamente um livro no chão.)
Não teremos
meu amor, nesta dança da vida.
Que fazemos
por brincadeira natural,
As mesmas
costas desabotoadas
E o mesmo
decote a mostrar-nos a pele por cima da camisa suja?
*
* *
Hace
más de media hora
que
estoy sentado en el escritorio
con
el único propósito
de
mirarla a ella.
(Estos
versos están fuera de mi ritmo.
También
yo estoy fuera de mi ritmo).
Gran
tintero al frente.
Plumas
con puntas nuevas al frente.
Más
acá, papel muy limpio.
A
mi izquierda, un volumen de la «Enciclopedia Británica».
Al
lado derecho
—¡Ah,
al lado derecho!—
El
bisturí de papel con el que ayer
no
tuve la paciencia para abrir por completo
el
libro que me interesaba y que no leeré.
¡Quién
pudiese sintonizar todo esto!
Fernando Pessoa, 3-1-1935
Traducción de Carlos
Ciro
Há mais de
meia hora
Que estou
sentado à secretária
Com o único
intuito
De olhar
para ela.
(Estes
versos estão fora do meu ritmo.
Eu também
estou fora do meu ritmo).
Tinteiro
grande à frente.
Canetas com
aparos novos à frente.
Mais para cá
papel muito limpo.
Ao lado
esquerdo um volume da «Enciclopédia Britânica».
Ao lado
direito —
Ah, ao lado
direito!
A faca de
papel com que ontem
Não tive
paciência para abrir completamente
O livro que
me interessava e não lerei.
Quem pudesse
sintonizar tudo isto!
*
* *
Los
antiguos invocaban las Musas.
Nosotros,
nos invocamos a nosotros mismos.
No
sé si las Musas aparecían
—Sería,
sin duda, conforme lo invocado y la invocación—.
Pero
sé que nosotros no aparecemos.
Cuántas
veces me he inclinado
sobre
el pozo que me supongo ser
y
he gritado «¡Ah!» para oír un eco,
no
nada he oído más que lo ya visto
—el
vago albor oscuro con que el agua resplandece—
allá
en la inutilidad del fondo...
Ningún
eco para mí...
Sólo,
vagamente, un rostro
que
debe ser el mío, por no poder ser de otro.
Es
una cosa casi invisible,
excepto
como luminosamente veo
allá
en el fondo...
En
el silencio y en la luz falsa del fondo...
¡Qué
Musa!
Fernando Pessoa, 3-1-1935
Traducción de Carlos
Ciro
Os antigos
invocavam as Musas.
Nós
invocamo-nos a nós mesmos.
Não sei se
as Musas apareciam —
Seria sem
dúvida conforme o invocado e a invocação. —
Mas sei que
nós não aparecemos.
Quantas
vezes me tenho debruçado
Sobre o poço
que me suponho
E balido
«Ah!» para ouvir um eco,
E não tenho
ouvido mais que o visto —
O vago alvor
escuro com que a água resplandece
Lá na
inutilidade do fundo...
Nenhum eco
para mim...
Só vagamente
uma cara,
Que deve ser
a minha, por não poder ser de outro.
É uma coisa
quase invisível,
Excepto como
luminosamente vejo
Lá no
fundo...
No silêncio
e na luz falsa do fundo...
Que Musa!.
*
* *
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